El Real Zaragoza ha decidido homenajear a uno de los zaragocistas más ilustres, Manolo Villanova Rebollar, exguardameta y exentrenador del primer equipo y de la cantera, además de empleado de la entidad, donde estuvo en la secretaría técnica. El exportero recibirá, en manos de su familia, de su mujer Arancha y de sus dos hijos, la insignia de oro de la SAD, acto al que no podrá acudir por la enfermedad que sufre desde hace unos años. La entrega tendrá lugar en el descanso del choque ante el Andorra de este sábado en el ibercaja Estadio (21.30). El club ya le rindió un homenaje, en el palco junto a Luis Costa, en diciembre de 2021.
Manuel Villanova es una referencia para el fútbol aragonés, tanto como futbolista y entrenador como en la labor formativa desarrollada en la Ciudad Deportiva del Real Zaragoza y en los despachos del club. Su ingente tarea deja un surco permanente en todo el fútbol aragonés, una labor que ha conformado también a través de su personalidad la forma de ser de generaciones de futbolistas. En Manolo Villanova hay un gran formador de futbolistas y también de personas, con su enorme bondad como aspecto más destacado de su personalidad.
Manolo Villanova inició su trayectoria deportiva en el Logroñés y el Deportivo Aragón antes de recalar en el Nàstic de Tarragona, el Mallorca y el Real Betis. Desde la capital sevillana fichó por el Zaragoza, en donde militó entre las temporadas 1971-75. A partir de entonces inicia su labor de entrenador. Ha dirigido en diversas ocasiones al Deportivo Aragón – en tarea gran parte formativa y vinculada a la Ciudad Deportiva del Real Zaragoza- y ha desarrollado labores de segundo entrenador y dirigido al primer equipo cuando ha sido necesario, la última vez en la temporada 07-08, en la recta final de ese curso, que acabó en descenso. Gabi, actual entrenador, estaba en aquel equipo zaragocista a las órdenes de Villanova y que no pudo regtear el abismo de la Segunda en las 12 últimas jornadas.
A lo largo de su dilatada carrera, ha tomado las riendas de escuadras como el Salamanca, el Mallorca, el Hércules o el Recreativo de Huelva. En el ámbito del fútbol aragonés, dejó su impronta en la Sociedad Deportiva Huesca y dirigió también al Sariñena.
Su labor se completa, además, con el trabajo desarrollado en la dirección deportiva del club, como miembro de la secretaría técnica, desde donde fue partícipe de la confección de un puñado de ilustres equipos que han contribuido a consolidar el prestigio de la formación blanquilla.
