La última prueba de la selección argentina antes de su debut mundialista está en el aire. Una violenta tormenta, acompañada de un peligroso aparato eléctrico, ha descargado con fuerza sobre la ciudad de Auburn, anegando por completo los pasillos interiores del Jordan-Hare Stadium y dejando el terreno de juego al límite de la suspensión. El riesgo inminente de rayos ha obligado a activar los protocolos de seguridad locales, lo que amenaza seriamente la disputa del encuentro programado para las 20:00 hora local (tres de la madrugada hora española).

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