Quedan pocas semanas para la llegada de Semana Santa. La conmemoración tendrá lugar desde el domingo 13 de abril de 2025, hasta el domingo 20 de abril de 2025.
Las tradiciones tienen un gran impacto en nuestra gastronomía, influyendo en muchas de las recetas que se elaboran en nuestro país. En España, durante la Cuaresma, la tradición religiosa marcaba la “vigilia”, es decir, la prohibición de comer carne.
Esta costumbre debía seguirse durante los cuarenta días de Cuaresma, y se extendía a todos los viernes del año. No obstante, hay muchas personas que solo la practican durante el viernes Santo.
Debido a la ausencia de carne en este periodo, este plato aporta proteínas gracias al bacalao y los garbanzos. Estos son los ingredientes principales, pero también suele estar elaborado con unos manojos de espinacas, cebolla, aceite, ajos, pimentón y huevo duro.
La salazón es la acción de salir un alimento para su conservación, ya sea carne o pescado. En este caso, el día anterior a cocinar el potaje ponemos los garbanzos en agua templada, con una cucharita de sal. Dejamos las legumbres en remojo durante la noche, durante aproximadamente 12 horas.
Al día siguiente, debemos lavar los garbanzos para quitar las posibles impurezas. Este proceso es importante, ya que también nos permitirá detectar algún garbanzo estropeado, que podría fastidiar el resultado final del plato.
La receta del potaje de vigilia es muy sencilla. En primer lugar, se ponen los garbanzos en agua caliente hasta que alcancen la media cocción. Después, se añade el bacalao, la espinaca y un sofrito con una pizca de laurel.
Seguidamente, dejamos que repose durante una media hora hasta su servicio. Este potaje es tan rico como económico, una elaboración tradicional apta para todos los bolsillos, perfecta para disfrutar en familia durante la Semana Santa.
