Christian Meier (Sussex, Canadá, 1985) es lo que comúnmente llamamos ‘un culo inquieto’. No satisfecho con haber sido ciclista profesional, ya de por sí complicado (fue campeón canadiense de ciclismo en ruta, y participó en el Tour de Francia y La Vuelta a España), este deportista canadiense afincado en Girona se dedica actualmente al trail running de forma profesional, cuenta con dos cafeterías, además de una tienda de material de trail running y una marca de ropa. Ahí es nada.
Eres muy polifacético. Pero tú, ¿cómo te definirías?
Soy una persona que vive con curiosidad. Todo lo que hago es porque soy muy curioso y creativo.
Siempre con ganas de hacer cosas.
Exacto. El deporte es algo muy importante en mi vida, descubrí la bici de joven y después encontré el trail. Y bueno, no sabemos si en el futuro encontraré otro deporte que me alucine mucho. Puede ser que haya otro cambio. Así que no quiero definirme como algo muy concreto, porque las cosas siempre cambian y nunca se sabe.
Cuando dejaste el ciclismo profesional en 2016, ¿te imaginabas que te dedicarías al trail running también de forma profesional?
Eso no. Esto me sorprendió un poco. Yo siempre he tenido mucha ilusión de estar fuera, en la naturaleza y practicar deporte. Después del confinamiento, cuando podíamos empezar a salir, encontraba que hacer bici por la ciudad era un poco aburrido. Entonces, empecé a correr por Les Gavarres, justo detrás de Girona. Y el correr me cogió muy rápido. Cuando empecé miraba los videos en YouTube sobre UTMB, las distancias largas, me inspiró mucho Núria Picas, ese tipo de cosas, para mí era muy guay. Poder correr cien millas por las montañas era como algo muy impresionante. Y pensé ‘yo quiero correr’, con mucha ilusión, y tuve la suerte de poder hacer una buena carrera en la TDS (de UTMB) hace dos años. Al final me encontré en una situación en que podía volver a correr por un equipo, y a mí la vida de atleta, me encanta.
En 2023 obtuviste ese primer puesto en la TDS de UTMB. ¿Tienes algo pensado para este año?
Sí, UTMB otra vez. El año pasado me caí en los primeros 20 kilómetros y me rompí la rodilla, y fue una recuperación bastante larga, pero estoy con ganas. Me faltaría algo para hacer a la vuelta, porque después, no sé, veremos. Es un deporte que hay muchas cosas que puedes hacer, carreras muy largas, carreras más cortas, hay de todo. Y lo que me ilusiona también es hacer unos proyectos más largos, por ejemplo, el GR11 en España. Es algo que me hace mucha ilusión, estar tanto tiempo por las montañas, en la naturaleza, y tener esos momentos un poco tranquilos, ¿sabes?
Precisamente, del trail running siempre se dice que tiene un espíritu diferente. ¿Crees que es así o lo encuentras exagerado?
Bueno, ahora vemos que cada año es un deporte más profesional, entra más dinero, más participantes, que por un lado es muy bonito, porque ahora tienes atletas que pueden vivir solo de correr. Por el otro lado, bueno, sí, hay normalmente un espíritu en el trail que es algo más que solo correr, es estar por montaña, vivir con la naturaleza, y todas esas cosas, pero pienso que se pueden combinar las dos. Puedes ir a disfrutar, pero también si quieres ser un profesional, ahora te puedes ganar la vida y disfrutarlo más.
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El trail es un deporte que es muy único, porque estás en la línea de salida con todos los grandes corredores. Si lo piensas bien, si hay 3.500 personas en la salida, hay unas 150 que están allí para ser competitivas. Así que, puedes hacer el recorrido con tus ídolos, en la misma salida, unos van a estar un poco más, y unos un poco menos, pero es un deporte único que mezcla el componente profesional con el componente de gente que están para vivir la aventura.
El ciclismo, por su parte, es un deporte ya muy profesionalizado y el trail está en camino. ¿Qué crees que le falta al trail para dar ese paso definitivo?
Varias cosas. Si miras el mundo del trail, todos los equipos, todos los patrocinadores son marcas de correr. Seguro que son grandes empresas, pero cuando te entra un patrocinador, por ejemplo, como un supermercado internacional o algo que pone mucho dinero, cuando empiezan a entrar esos tipos de patrocinadores, pienso que ahí va a entrar más dinero y es cuando la cosa cambiará.
¿Y la exposición en los medios?
Si ahora ves el live streaming en UTMB, es impresionante. Puedes ver casi toda la carrera. Y esas cosas ayudan mucho. Al final una marca que dice que quiere estar delante de un millón de personas mirando el live streaming, ahí es cuando empieza a entrar más dinero y se puede crecer. Pero normalmente esas cosas vienen cuando hay más gente, que pueden ver la carrera en vivo o en directo. Hay más oportunidades comercialmente para el deporte, y cuando lleguemos ahí, creo que es cuando vamos a ver una evolución muy rápida e importante.
Otra gran parte de tu vida es el café.
Empezamos con La Fàbrica en 2015, en Girona. Yo he tenido siempre pasión por el café y mi mujer por la hostelería, y llegamos a un punto en mi carrera de bici, que mi mujer, que me ha apoyado todos mis años como profesional, ha dicho, bueno, ahora sería guay que yo pudiera tener un poco de trabajo para hacer algo. Así que abrimos una cafetería para poder combinar las dos pasiones. En 2016 abrimos la segunda, que es la Espresso Mafia, también en Girona. Y esa la abrimos porque queríamos también tostar nuestro propio café, para controlar un poco más todo el proceso. La Fàbrica, que acaba de cumplir diez años, forma un parte muy importante en nuestra vida. Al final, es el negocio en el que mi mujer trabaja cada día, es su vida. Para mí, la cosa más importante en mi vida es el deporte y para ella es La Fàbrica. Así que los dos estamos viviendo nuestras pasiones.
Y además de las dos cafeterías, tienes una marca de ropa de trail running y una tienda de trail.
También, sí (ríe). La tienda, Overland Running Provisions, también era algo bastante natural, debido a mi pasión por trail. En Girona había una comunidad muy importante de corredores, pero pensé que les faltaba un punto de reunión, no tanto de compra. En la tienda tenemos tres salidas por semana para entrenos o social, es un punto de encuentro de toda la comunidad de runners de Girona. Y eso es algo que mola mucho, para llegar a todas esas personas que tienen también una pasión por el deporte y una pasión por correr, es algo muy chulo.
Luego vino la marca de ropa.
Cuando empecé a correr tenía un poco de dificultad para encontrar ropa que me fuera bien. Además, desde Chance Running tenemos unas ideas muy claras sobre el impacto ambiental. Nosotros hacemos casi todo lo que podemos para fines sociales y ambientales. Hacemos compensación de emisiones de carbono, sacamos plástico del mar, hay varias cosas. Además de usar más tejidos reciclados y ese tipo de cosas, que era algo importante para nosotros. Al final, nosotros salimos siempre a la naturaleza y si hay algo que podemos hacer para ayudar un poco, para protegerlo, es algo importante. Ahora estamos en el tercer año de la marca y la verdad es que va muy bien.
¿Cómo logras conciliar todo esto, deporte, negocio y familia?
Siempre pienso que lo importante es la gente, la gente que encuentras para trabajar y ayudarte. Yo sería el primero en decir que se ven muchos negocios y se ven muchas cosas, pero la verdad es que no se ve toda la gente que hay detrás. Trabajadores y socios. Al final es gente. Tener buena gente, que es más difícil de lo que piensas a veces, pero cuando lo tienes es maravilloso.
