Un cabezazo de Lautaro Martínez que desvió el griego Georgios Kyriakopoulos y al que no llegó a tiempo el meta Stefano Turati, que sacó la pelota una vez rebasada la línea de gol tal y como subrayó la tecnología, consumó la remontada del Inter ante el colista, el Monza (3-2), que llegó a tener una ventaja de dos goles. El líder que pone así cerco al primer lugar de la Serie A que también pretende el Nápoles.

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