Seamos sinceros: la pérdida de pelo, las entradas y, la temida, aparición de la calva… es una de las cuestiones estéticas que más pueden llegar a preocupar a los hombres. Sin embargo, si tu intención no es emprender una visita exprés a Turquía para olvidarse de lucir una melena frondosa, déjanos hablarte de una cuestión que no se tiende a hablar y de la que, créenos, querrás conocer. Y es que hay que saber cómo lucir o mantener -y aceptar, por supuesto- una calva suave y cuidada. Una ajena al picor, a la escamación por sequedad y, por supuesto, a los pelos enquistados… ganando con ella la confianza para convertirlo en tu seña de identidad.

ttn-25