El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido cerrar una de cada cuatro duchas en los vestuarios de las instalaciones deportivas municipales, dentro de las restricciones para adaptarse a la declaración de emergencia por la sequía que la Generalitat ha decretado en las poblaciones abastecidas por los embalses del sistema Ter-Llobregat. Asimismo, el protocolo acordado por el gobierno del alcalde Jaume Collboni incluye la prohibición de que los equipos federados se duchen tras los entrenos.

ttn-24