El negociador implacable que pudo con Lendoiro tras catorce horas de conversaciones, pulpo, marisco, cava y churros con chocolate. La historia le debe una a Eulogio Romero. El exvicepresidente de la UD escapó de las garras de Augusto César Lendoiro, presidente de la edad de oro del Deportivo, de forma antológica y de paso evitó la desaparición del club pío pío el 10 de junio de 2004. «No soy el salvador de nada, solo fui el peón de un tablero enorme de ajedrez en el que estábamos todos alineados con una misión: salvar al club. Se logró, y ya se pueden contar todos los secretos. Han pasado más de veinte años…». Ya está prescrito.
[–>[–>[–>A un día del UD-Dépor de Viera versus Yeremay, del pulso del récord de afluencia en la 25-26 y del campeonato de invierno, en junio de 2004 la película era de terror. Certificado el descenso a Segunda B y con 72 millones de deuda, el riesgo de desaparición era latente. Solo había una opción de salvación, una media inédita que pasaba por el concurso de acreedores y la ley mercantil. Pero eso no lo sabía Lendoiro, el maratoniano de las negociaciones interminables.
[–>[–>[–>El arquitecto del Dépor heptacampeón y semifinalista de la Liga de Campeones con Valerón reclamaba 3,6 millones de Schürrer -central argentino que llegó en la 00-01 y participó en la permanencia en Primera con Kresic-. La salvación exigía la citada indemnización e intereses (4,8 kilos). Cuando ya solo quedaba rezar a Pinito y sacar el crucifijo. Apareció Eulogio.
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Acompañado por Ignacio Rivas y Ubaldo Alemán, había que superar el escollo de la deuda Schürrer, no levantar sospechas ante la inminente aplicación del concurso y sacarle 900.000 euros al ejecutivo más agarrado del fútbol nacional. Una misión imposible. Pero Eulogio llegó descansado. Se echó una siesta para afrontar la maratón en la afamada marisquería de Riazor. En esa máquina de torturas, el exvicepresidente, salió indemne del carrusel de cava, langostas, gambas, centollos, arroz con bogavante, albariño de 250 euros… «Había mucho cava, langostas, marisco, pero desde la cautela. No eran las cenas de la UGT (…) Y yo no tomo ni una gota de alcohol».
[–>[–>[–>Suspensión de pagos
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El expresidente del Dépor llegaba a la mesa como un Mario Conde del balón. «Lendoiro era un prepotente, te avasallaba porque tenía dinero; su táctica era asfixiarte. Mi secreto fue llegar descansado, tuve que dormir una buena siesta y luego tenías 36 horas entre el viaje y la negociación. Fueron catorce horas de reunión:empezamos a las 22.00 de la noche y acabamos a las 12.00. A las 6.00, llegaron los churros con chocolate», relata el ejecutivo, frío como un campeón del mundo ruso de ajedrez.
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Colocó a Rubén Castro y Momo en el club gallego sin ser propiedad de la UD. Volaron a Riazor con la carta de libertad en la mano. Este anti-héroe, recuerda que García Navarro «perdió 1.200 millones de pesetas con Las Palmas. Nadie sabe lo que ha hecho. Ni Ramírez ni Tadeo. ¿Quién ha perdido esa cantidad ingente de dinero?».
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[–>El primer gol a Lendoiro dio a paso a un préstamo y al hecho de ocultar la entrada en el concurso de acreedores. «Rubén y Momo no eran jugadores de la UD, estaban pignorados por La Caja. Como les debíamos dinero, les dimos a los jugadores a la entidad bancaria. Pero finalmente se fueron al Dépor libres. Estábamos ante la amenaza de que nos inhabilitaran como gestores o que nos declarasen en suspensión de pagos. Todo tenía su riesgo». Tras diez horas de reunión, Eulogio bajó al baño y se lavó la cara. Le tenía que levantar 900.000 euros para poder pagar al plantel y cerrar la campaña del descenso en positivo -cualquier denuncia hubiese provocado la no inscripción de los jugadores-.
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Le echó cara. Y mucho valor. «Después de más de diez horas de negociación, le dije: ‘Augusto, necesito que me des 900.000 euros o esto no vale para nada. Rompemos el acuerdo ya mismo’. Si no pagamos, aquí no cobra ni el chichi, y declaramos la suspensión de pagos de forma automática. Era la liquidación la entidad. Augusto se quedó pálido y me dijo: ‘Canario, vienes a pagar y al final te pago yo. Anda carallo». Hubo final feliz: «Me entregó los 900.000 euros y pudimos inscribir los jugadores».
[–>[–>[–>Cupo de canteranos y la TV
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A la salida de Rubén y Momo -3,6 millones-, la UD debía entregarle un canterano que no llegase a doce partidos desde la 04-05 a la 09-10. Cada platanito eran 300.000 euros. No se puntualizó que fuesen duelos oficiales. Embargo de taquillas y derechos de TV para la disputa de varios torneos amistosos con el Deportivo. También había un derecho preferencial sobre Carmelo González que se no se ejecutó.
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El acuerdo del 10-J de 2004 estiró la nómina de pleitos entre la UD y Dépor. Liquidada la deuda, afloran los recuerdos. «Nos cortaban la luz, tenías que traer los bolis de casa», realza Eulogio. Un escudo deficitario que 22 años después invierte en el sector inmobiliario con 1.250 viviendas para la expectativa de ingresar 85 kilos. La semilla reside en la osadía de Eulogio en El Manjar. «Hay mucha literatura sobre la cena que acabó con churros. Se hizo lo que había que hacer. La UD no podía morir».
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