Lo que un día fue el sueño de Juan Roig es ya un motor económico para la ciudad. El Roig Arena, espacio dedicado al ocio en casi todas sus variantes, ultima todos los detalles para ofrecer su primer espectáculo este sábado. Será un homenaje a Nino Bravo por donde pasarán una veintena de artistas nacionales para ofrecer versiones del cantante de Aielo de Malferit, una buena metáfora de lo que este espacio está destinado a ser: un recinto local con ambición internacional.
La inversión ha sido de 400 millones de euros, cien más de los previstos en un primer momento y sufragados íntegramente por el presidente de Mercadona. La pandemia, la guerra de Rusia y la inflación han sido determinantes y ha obligado a todo el equipo a adaptarse a una coyuntura internacional que tenía ecos en la infraestructura que va a cambiar el mapa del ocio en la capital valenciana y en la autonomía.
Sin embargo, la inversión es más ambiciosa, ya que el Roig Arena no es solo un recinto, es un “proyecto de ciudad”, donde se incluye el propio Arena, pero también un parking público (20 millones), el Colegio Público Les Arts (8 millones), y el ajardinamiento de 40.000 metros cuadrados donde se ubicará el Parque de la Afición del Valencia Basket (7 millones). Obras anexas al propio pabellón y que van en la línea de beneficiar a la sociedad con nuevas dotaciones, en este caso en el barrio de Quatre Carreres que tendrá su repercusión en toda la ciudad.
El resto del presupuesto se concentra en un espacio para 20.000 personas de público, una obra que marca un hito a nivel tecnológico, ya que se posiciona en la vanguardia europea de espacios para espectáculos, con una acústica interna y externa que evita molestias fuera y garantiza una buena experiencia dentro, y una sostenibilidad energética que queda patente ya en el diseño de la construcción. Para el funcionamiento de toda esta infraestructura se han generado 500 puestos de trabajo directos, sin contar con el empleo generado en las empresas proveedoras.
Los datos clave
Inversión total: 400 millones de euros
- Colegio Público Les Arts: 8 millones
- Aparcamiento público: 20 millones
- Ajardinamiento y parque: 7 millones
- Recinto Roig Arena: 365 millones
Previsión de impacto económico: 150 millones de euros al año
Asistentes: 1 millón de personas al año
Aforos:
- Partidos de baloncesto: Hasta 15.600 espectadores
- Concierto con escenario al fondo: 18.600 espectadores
- Concierto con escenario en el centro: 20.000 espectadores
- Auditorio: 2.000 personas
Eventos agendados: 200
- 70 eventos corporativos
- 70 conciertos y eventos de entretenimiento
- 60 partidos
Entradas de conciertos vendidas: 250.000 entradas
“Es un recinto que aspira a la élite europea; se ha hecho una inversión responsable a las demandas sociales, Juan Roig tenía claro lo que quería dar a Valencia, a la Comunitat Valenciana y a España y todas las mejoras que se han pedido, las ha aceptado”, ha explicado Víctor Sendra, director del Roig Arena, en la primera rueda de prensa ofrecida ya en el pabellón.
Será el hogar del Valencia Basket y acogerá, solo en esta temporada, más de 200 encuentros, desde conciertos hasta partidos y eventos corporativos. En total, se estima que hasta septiembre del próximo año pasen por allí más de un millón de personas. No es una previsión baladí; está basada en datos objetivos que Sendra ha proporcionado como máximo responsable de la infraestructura que dota de una nueva dimensión a la música, al deporte y a la gastronomía.
Detail of the exterior of the Roig Arena facade, where it has been invested in energy sustainability to do it an efficient enclosure. / Francisco Calabuig
El 75 % de las entradas vendidas
Solo en su vertiente musical, “el ritmo de venta de los 60 eventos en comercialización es muy positivo, se han vendido el 75 % de las entradas de los eventos anunciados, con 14 acontecimientos que han agotado ya todas las entradas sin haber celebrado todavía ninguno”, ha subrayado Sendra. El aforo previsto para estos encuentros varía entre los 20.000 que caben en la pista central y gradas del espacio hasta los 2.000 que puede acoger el auditorio interno.
En este sentido, el primer examen será este sábado, cuando se celebre ‘Bravo, Nino’, uno de los conciertos que agotó sus entradas en cuestión de horas. Como ese, ya no hay entradas para Camilo, Manuel Carrasco, dos de Joaquín Sabina (de los tres programados), Anuel AA, The Waterboys y Dani Martín, entre otros. “Valencia es una potencia musical, vende aún sin haber empezado, y es una localidad para tener en cuenta para las giras de grupos y artistas internacionales. Por ahora son 600.000 personas las que van a disfrutar de la música esta temporada en el Roig Arena, un impaco más que positivo para la ciudad”, ha dicho Sendra.
De todas las entradas vendidas, el 25 % son de fuera de la Comunitat Valenciana, muestra de la relevancia que la programación agendada tiene no solo para la Comunitat Valenciana, sino para las autonomías de alrededor.
Sendra ha querido hacer mención al trabajo que han desempeñado las promotoras y salas de concierto valencianas, que han sostenido el sector y la programación de espectáculos musicales a lo largo de todos estos años. “El Roig Arena es un agente más. Gracias al trabajo que todos ellos han desarrollado, nosotros podemos trabajar ahora”, ha señalado el director del recinto.
El Valencia Basket, “la prioridad absoluta”
En su faceta deportiva, el Roig Arena va a ser el hogar del Valencia Basket, que en esta temporada tiene a sus dos equipos, el masculino y femenino, disputando la liga nacional y la euroliga, además de acoger la Copa del Rey de baloncesto en las próximas dos temporadas. Para disfrutar de cada partido, el aforo es de 15.600 personas y esta temporada se ha batido el récord histórico al contar con 14.500 abonados.
Para esa doble faceta entre estadio y recinto de conciertos, Sendra ha explicado cómo será la reconversión, que se producirá en cuestión de horas: “Si por la noche se celebra un concierto, inmediatamente después empezará a desmontarse la instalación para que el domingo a las 9 de la mañana esté listo para celebrarse un partido”. En este sentido, ha concretado que existe un equipo de planificación que calcula las disponibilidades y tiempos entre eventos y si es factible o no celebrarlos.
Una agenda minuciosamente medida y que funciona como cualquier otro de los Arenas que existen en el mundo. A ellos han recurrido para aprender sobre cómo hacer las cosas, qué necesidades existen y cómo solventarlas. “No queremos compararnos, lo que está claro es que tenemos el recinto que queríamos“, ha dicho Sendra, y ha añadido que Juan Roig “está orgulloso de cada uno de los euros que ha invertido”.
La gastronomía valenciana, un pilar
El director también se ha detenido en desgranar las claves de los bares y restaurantes que ya trabajan en el interior del Arena. “Teníamos claro que queríamos que estuvieran enfocados a la gastronomía valenciana y estamos orgullosos por ello”, ha dicho. En concreto, se pueden comer paellas a leña en el restaurante Poble Nou y degustar platos tradicionales en el Ultramarinos Roig, ambos gestionados por el chef Miguel Martí, al frente de la cocina central.
Además, se ha diseñado un mercado gastronómico donde se ubican el resto de firmas valencianas como Hundred Burgers, premiada como mejor hamburguesa del mundo, Mesedora con sus tradicionales bocadillos, las tortillas y croquetas de Adicto y Adicta, las pizzas y cocas valencianas de Per Me, las hamburguesas de pollo de Xé Chicken, los perritos calientes de Maverick’s y la carta asiática de Dichō.
Roig overseas, the “bar” with local Roig Arena products. / Francisco Calabuig
Para disfrutarlo, el diseño del Roig Arena tuvo en cuenta las necesidades de los asistentes a la hora de elegir y comer cualquiera de esos platos. Una gran terraza rodea el lado sureste del pabellón con todo tipo de sillas, mesas y sofás, además de otras dos barras propias para los refrescos.
Un proceso de ocho años
El camino ha sido largo. El origen se sitúa en la temporada 2016-2017, cuando el Valencia Basket ganó la Liga y se planteó la opción de superar la Fonteta de Sant Lluis y crear un recinto acorde a la nueva dimensión del club. Solo un año después, el Ayuntamiento de València aprobó el proyecto catalogado de interés general, y en 2020, en plena pandemia, se puso la primera piedra de unas obras que se prolongarían durante cinco años.
En 2021 se inauguró el CEIP Les Arts y un año después de eligió el nombre del complejo como un homenaje a la familia Roig. El año pasado se inaurugó el parking y en julio de este verano se hizo lo propio con la zona ajardinada en la zona norte del recinto.
La ‘prueba de estrés’ se celebró el 29 de julio y fue el primer examen al que se sometió la infraestructura. Se preveía invitar a 200 personas y terminaron por asistir 10.000, con toda la maquinaria a pleno rendimiento: aparcamiento, accesos, bares, entradas, gradas, sonido y todo el proceso inverso para sacar al público de allí.
Aprender de la experiencia en movilidad
Precisamente, Sendra se ha referido al minucioso estudio que se ha llevado a cabo para facilitar las entradas y salidas del complejo. Por lo pronto, el parking dispone de todas las facilidades tecnológicas para evitar colas a través de su aplicación, además de un centenar de aparcamientos de para bicicletas en su exterior. Según Sendra, se han aprobado dos paradas de taxi y en los días de grandes eventos se habilitará una más de forma temporal.
“Queremos que el impacto para el vecindario sea mínimo y aportar todas las soluciones posibles”, ha dicho el director, quien ha recordado que disponen de parada de tranvía y están en conversaciones con el Ayuntamiento de València para abordar los recorridos de los autobuses de la EMT. En cualquier caso, Sendra también ha recordado que a partir del sábado que se celebre el primer concierto se tomará buena nota de las necesidades que surja, pero por lo pronto han previsto ya los viersos flujos de personas hacia los diversos métodos de transporte: los asistentes en vehículo privado se dirigirán al norte, hacia el parking, mientras que los que busquen un taxi lo harán hacia el Bulevar Sur.
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