Es una de las noticias de la temporada, una cita histórica además para el fútbol español… y afecta de lleno tanto al Villarreal CF como a su afición. Este lunes, 11 de agosto del 2025, , la junta directiva de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) aprobará el inicio de los trámites para que el encuentro liguero entre el Submarino y el FC Barcelona, fijado para el fin de semana del 20 y 21 de diciembre, se juegue en Miami (Estados Unidos).
El cuarto punto del orden del día de la asamblea de la RFEF, de la que forma parte el presidente de LaLiga, Javier Tebas (el ideólogo principal de llevar un encuentro liguero a EEUU), dice así: «Elevación a la UEFA de la petición para el inicio de los trámites para la ulterior autorización por la FIFA de la disputa del partido correspondiente a la jornada 17 del Campeonato Nacional de Liga de Primera División entre FC Barcelona y Villarreal CF SAD en el estadio Hard Rock Stadium de Miami (Estados Unidos, USSF, CONCACAF), el 20 de diciembre de 2025, conforme al Reglamento de Partidos Internacionales de la FIFA y a las normas de aplicación aprobadas por la RFEF».
El arranque de la junta directiva está fijado a las 13.15 horas.
Un enunciado un tanto confuso y que obvia lo más importante para los aficionados groguets: que el encuentro entre los amarillos y azulgrana es el de la primera vuelta, el del Estadio de la Cerámica y no el del Spotify Camp Nou.
Sería, por tanto, el primer encuentro de LaLiga fuera de España.
El antecedente
Tebas ya dejó claro hace escasas semanas, en una entrevista concedida a ESPN, que su preferencia era contar con un «gran club» en este estreno fuera del país. Reconoció que, por las relaciones actuales, «sería más fácil el Barcelona que el Real Madrid»; además de deslizar que el Villarreal era un equipo muy atractivo por su nivel competitivo y por su presencia en la próxima Champions.
La elección de la fecha no es casual. La semana del 15 al 21 de diciembre no hay competición europea y, aunque está prevista la disputa de los dieciseisavos de la Copa del Rey (entre el 16 y el 18), la eliminatoria podría adaptarse para que culés y groguets tengan margen de viaje y aclimatación antes del cara a cara en Florida.
No es la primera vez que el equipo azulgrana acaricia la opción de jugar en Miami. La pasada temporada, ya con un clima más cordial entre LaLiga y la RFEF, se negoció su duelo como local ante el Atlético de Madrid. El acuerdo estaba prácticamente cerrado, pero LaLiga frenó el proyecto por la falta de un contexto adecuado tras la dana que afectó a la Comunitat Valenciana y la interinidad en la federación. Entonces, ya se barajó la idea de retomarlo en esta campaña. Además, en la 2018/2019, el Girona-Barcelona también estaba previsto que se jugara en EEUU.
Lo que sucedió en 2019
El Submarino ya estuvo cerca de jugar en Estados Unidos. También en el mismo escenario Hard Rock Stadium, el 6 de diciembre del 2019 a las 16.00 hora local (10 de la noche en la España peninsular), frente al Atlético igualmente.
A la postre, el juzgado de lo Mercantil nº 12 de Madrid desestimó las medidas cautelares sobre la autorización por parte de la RFEF, entonces dirigida por Luis Rubiales, con quien Tebas tenía una horrible relación, ahora encauzada con Rafael Louzán, en quien aquél ha encontrado un aliado para sus intereses expansionistas.
El Villarreal, de esta forma, ampliaría su presencia internacional y abriría nuevas vías de ingresos. Una ocasión para penetrar en un mercado tan atractivo como el norteamericano, aunque también una decisión que reabrirá el debate sobre la integridad competitiva y el trato igualitario entre clubs.
Sin embargo, sería un revés para la afición amarilla, ya que uno de los encuentros más señalados de la temporada no estaría al alcance de la inmensa mayoría sus cerca de 20.000 abonados. La entidad presidida por Fernando Roig no se ha pronunciado, a la espera de que el anuncio sea oficial.
Plazos
En cuanto la UEFA se pronunciara (teóricamente, no pondría objeciones), cursaría la solicitud a la confederación (Concacaf) y federación (estadounidense) afectadas, que deberían dar el visto bueno con al menos 21 días de antelación al encuentro, con lo que el 30 de noviembre sería la fecha límite para que el Villarreal-Barcelona del 20 de diciembre pudiera celebrarse en el Hard Rock Stadium de Miami. Así, la FIFA no se opondría.
