Las donaciones entre familiares son algo que lleva pasando desde que la familia es familia y el dinero es dinero. Sin embargo, con la evolución de la sociedad española el Estado puso su mira sobre este tipo de transacciones y decidió controlarlo a partir del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
Hoy en día, si se pretende dejar algo de dinero a una persona de la misma familia o a cualquier otro hay que pagar un importe que, de no hacerlo, puede conllevar serios problemas fiscales. Esto se agudiza todavía más al tratarse de cantidades considerables, cuando el fisco puede considerar que se está incurriendo en una donación encubierta y el castigo puede ser severo.
El impuesto se aplica a toda donación sin contraprestación, como regalar dinero o contribuir en la compra de una vivienda o un vehículo, sin ser el propietario, y es diferente en función de la cantidad pagada.
The importance of grandparents in parenting and family care / Shutterstock
Sin embargo, están sujetas a imposición todos aquellos movimientos de dinero que superen los 10.000 euros. Así lo indica Hacienda en cuanto a las transferencias bancarias se refiere, con el objetivo de prevenir la evasión fiscal.
Pero la cifra se reduce un 40% si se trata de transferencias comunes, pues estas no deben superar los 6.000 euros sin que pueda entre el Estado a reclamar su parte, según marca la Ley 10/2010 de prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
En caso de omitir la declaración de dicha donación, Hacienda puede imponer sanciones importantes, con multas que van desde los 600 euros hasta el 50% del valor de la donación. De esta manera, si la cantidad de dinero cedido es de 20.000 euros, por ejemplo, se aplicaría un recargo de hasta 10.000 euros en multas. El objetivo de todo esto es evitar que se eludan impuestos a través de mecanismos como las donaciones, por lo que es esencial que el origen y destino del dinero siempre sea claro.
Some parents accompany their children to school in Barcelona. / / RICARD CUGAT
El resumen es sencillo: si se donan 10.000 euros o más, deben declararse a Hacienda, mientras que a partir de los 6.000 euros esta puede entrar a vigilar el origen y destino del dinero. Además, siempre que se considere la cesión del dinero como una donación, deberá abonarse el pertinente Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que es diferente en cada Comunidad Autónoma.
Por otro lado, las comunidades que menos pagan son Baleares, Canarias, Asturias, Castilla-La Mancha, Galicia, Madrid, Extremadura, La Rioja o Murcia, mientras que los que más abonan a las arcas del estado son los catalanes.

