Pedro Sánchez ha anunciado en la cumbre de Sevilla que España se sumará a la coalición de países, impulsada principalmente por Francia, para lograr una mayor contribución del sector de la aviación a la transición ecológica. Se trata de impulsar una suerte de ecotasa que busca aplicarse a los billetes de avión, especialmente los de clase business y superior, así como un gravamen específico a los vuelos de jets privados, según explican fuentes de Moncloa.
La iniciativa forma parte de la Plataforma de Acción de Sevilla, lanzada en el marco de la conferencia de la ONU sobre ayuda al desarrollo, y está integrada también por Kenia o Barbados, con el objetivo de extenderse a nivel internacional. El objetivo es contribuir a mejorar la fiscalidad verde y fomentar la solidaridad internacional, “promoviendo sistemas fiscales más progresivos y armonizados”.
Sánchez y su homólogo francés, Enmanuel Macron, celebrarán esta tarde una reunión bilateral, donde profundizarán sobre el alcance de este impuesto verde. La iniciativa contará con el apoyo verde de la Comisión Europea y se pretende explorar vías para generalizar este tipo de figuras impositivas a escala internacional.
El jefe del Ejecutivo ya realizó un llamamiento a “corregir el rumbo” y “alzar la voz frente a quienes intentan convencernos de que la rivalidad y la competencia van a macar el paso a la humanidad y el futuro”, durante el arranque de la sesión inaugural de la IV Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo. Sin mencionar a EEUU, el gran ausente de esta cumbre tras retirar sus programas de ayuda al desarrollo, el jefe del Ejecutivo contrapuso la máxima de la solidaridad y de “no dejar a nadie atrás” en un momento en el que “la comunidad de donantes se reduce”. Frente a ello, reivindicó “redoblar el compromiso y dar un paso adelante”.
