Boca Juniors todavía no lo da por perdido. Ni mucho menos. La situación no es la ideal para los argentinos en el Grupo C: son terceros con un punto. Por delante se encuentran Bayern de Múnich y Benfica, que se ven las caras en una última jornada en la que el Xeneize se mide al Auckland City en el GEODIS Park de Nashville, con la posibilidad de acceder a los octavos de final del Mundial de Clubes.
Los de Miguel Ángel Russo debutaron en el nuevo torneo de la FIFA con un empate frente al Benfica que, a la postre, le ha permitido llegar a la última jornada con opciones de clasificarse a octavos, aunque supo a poco tras haber disfrutado de una ventaja de dos goles que neutralizaron Di María y Otamendi.
La posterior derrota ante el Bayern -con un gol de Olise en el 84′- entraba dentro de los planes, por lo que Boca Juniors se planta en la fecha tres en la tercera posición con un punto. El Bayern tiene seis en su casillero, mientras que el Benfica -segundo- posee cuatro puntos.
¿Qué necesita Boca Juniors?
Pese a que contarán con el incesable apoyo de su hinchada, que ya se ha hecho notar en Estados Unidos y ha llenado dos estadios en este torneo, los argentinos no dependen de sí mismos y deberán esperar una victoria del Bayern de Múnich ante el Benfica. Solo de esa forma tendrían posibilidades de alcanzar a los portugueses en la tabla.
En caso de darse ese triunfo bávaro, Boca Juniors debería golear a Auckland City y darle la vuelta a una diferencia de negativa de siete goles con el Benfica. Al haber igualado en la jornada inaugural, un empate a cuatro puntos entre portugueses y argentinos se resolvería acudiendo a la diferencia general de goles.
En estos momentos, la del Benfica es de +6, que precisamente fueron los tantos cosechados ante el cuadro neozelandés en la anterior jornada (6-0). Por su parte, Boca posee un -1 tras el 2-1 ante el Bayern. Si los de Kompany vencen al Benfica por la mínima (1-0), el Xeneize necesitará al menos seis goles (6-0) en su partido para ser equipo de octavos de final.
Una situación límite se produciría en caso de que Boca venciese por 5-0 y los portugueses cayesen 2-0. Esa combinación dejaría a argentinos y portugueses empatados a puntos, a diferencia de goles y con los mismos tantos a favor y en contra. Aparecería entonces el criterio de tarjetas amarillas, que en estos momentos dejaría fuera al Xeneize.
