Si hay un pueblo que ha entendido la importancia de tener un bar abierto, es Nebreda. Este municipio burgalés tiene poco más de medio centenar de habitantes: “Teníamos 57, pero recientemente han muerto tres personas”, le explica a EL PERIÓDICO Pío Barbero, teniente alcalde y uno de los impulsores de una medida que puso por primera vez al pueblo en el foco internacional.

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