El Flamengo cumplió. Hizo valer su superioridad y superó con solvencia por 2-0 al Espérance de Tunis en un partido bien gestionado en el que administró los esfuerzos. Igualó el resultado del Chelsea (2-0 ante Los Ángeles), por lo que ambos terminan la primera jornada compartiendo las dos plazas de acceso a los octavos de final.
Este es un Mundial con muchísimas fracturas futbolísticas en una fase de grupos, a veces demasiado desigual, lo cual quita credibilidad a este invento de la FIFA regado con dólares. Y una de ellas es el abismo que separa al club más poderoso de Sudamérica, con poder de compra para realizar fichajes ‘a la europea’, y al campeón tunecino, un clásico africano venido a menos que no gana la Champions CAF desde hace cinco temporadas.
El Flamengo quiso mostrar músculo el día de su estreno, en el que, además, presentaba en sociedad a Jorginho, llegado del Arsenal con la carta de libertad bajo el brazo, y enmudeció sin contemplaciones a su adversario.
Si algo ha mostrado Filipe Luís en su corta y victoriosa etapa como entrenador (desde octubre ha ganado la Copa do Brasil 2024, la Supercopa do Brasil 2025 y el Campeonato Carioca 2025), es, sobre todo, seriedad. Y este es un sello que ha imprimido a un equipo con muchísima calidad para los parámetros sudamericanos, pero al que le ha faltado regularidad y rigor en las grandes citas de las dos últimas temporadas.
Por eso, ni la ‘tormenta Gerson’, que abandonará el club para fichar por el Zenit cuando termine el torneo, afectó el estado de ánimo colectivo de los cariocas que dominaron todos los registros del partido sin conceder la posibilidad de soñar a su adversario.
El Flamengo administró el encuentro desde la superioridad. Monopolizó la posesión, liquidó las opciones de contraataque de los norteafricanos y tuvo la paciencia para no precipitarse y encontrar los espacios ante una defensa con muchísimos efectivos. Fue trabajando el balón, y en una jugada colectiva iniciada por el lateral Varela, en la que supo explotar errores de marcaje del Espérance, llegó el 1-0, marcado por De Arrascaeta. Un poco del ‘10’ uruguayo siempre es mucho. El tanto, merecido, culminaba un primer cuarto de hora de absoluto dominio brasileño.
Olía a goleada. El Flamengo, al verlo todo aparentemente tan fácil, en lugar de apretar el acelerador, inconscientemente bajó las revoluciones, lo que le penalizó, no en el control de la posesión, pero sí en el brío, la ambición y la agresividad necesaria en el último tercio para abrir una diferencia insalvable.
El Espérance empezó a insinuar la remontada desde el entretiempo, cuando diseñó una formación más ofensiva, dando entrada al marfileño Konaté y al sudafricano Mokwana. Y, por fin, logró su primera finalización. El Flamengo dispuso de más espacios y su ‘9’, Pedro, hasta el momento bien cubierto, tuvo dos oportunidades seguidas.
Un nuevo escenario se abrió: los tunecinos se sacudieron los complejos y, empujados por su afición, presionaron arriba la salida de balón. Y, en el momento más bajo de los brasileños, encontraron el 2-0 en un buen lanzamiento cruzado de Luiz Araújo (min. 70). Allí se terminó lo que se daba.
Con el partido liquidado, Filipe Luís, muy pragmático, empezó a pensar en el Chelsea, su adversario del viernes, donde muy probablemente estará en juego el liderato final de este grupo.
Ficha técnica: Flamengo – Espérance de Tunis (2-0)
Flamengo: Rossi; Varela, Leo Ortiz, Leo Pereira, Ayrton Lucas; Jorginho (Allan, 72′), Erick Pulgar, De Arrascaeta (Michael, 72′), Gerson (Gonzalo Plata, 64′); Luiz Araujo (Everton, 91′) y Pedro (Bruno Henrique, 64′).
Espérance de Tunis: Said; Ben Ali (Bouchniba, 84′), Meriah, Tougai, Ben Hmida; Ogbelu, Guenichi (Derbali, 75′); Yan Sasse (Konaté, 45′), Jbeli (Mokwana, 45′), Belaili; Rodrigues (A. Jebri, 75′).
Árbitro: Danny Makkelie (Países Bajos) Tarjeta amarilla a Bruno Henrique (83′) / Ben Ali (25′), Belaili (38′), Guenichi (63′), Tougai (68′).
Goles: 1-0 De Arrascaeta min 17; 2-0 Luiz Araujo min 70.
Incidencias: Lincoln Financial Field (Filadelfia). 25.000 espectadores.
