Esta noche se disputa la final de la Champions League entre el Paris Saint-Germain, que busca su primer gran título europeo, y el Inter de Milán, que se presenta después de eliminar al FC Barcelona en una de las mejores semifinales que se recuerdan.
Si los franceses se alzaran con la victoria Luis Enrique conseguiría algo al alcance de muy pocos entrenadores a lo largo de la historia del fútbol mundial: su segundo triplete. De hecho, es tan poco común que solamente existe un técnico que haya conseguido los tres grandes títulos en dos ocasiones y es un tal Pep Guardiola, que lo hizo con el Barça y el Bayern.
Ahora ‘Lucho’ puede repetir la historia y consolidarse como uno de los mejores entrenadores de los últimos años, si no lo ha hecho ya.
A pocas horas de la final, han reaparecido unas declaraciones que el técnico asturiano hizo respecto a la eterna comparativa entre el pueblo catalán y el español que muchos no recuerdan y que hace sonreír a aquellos cuya ideología se corresponda con la independencia del territorio respecto al Estado español.
Luis Enrique with his daughter Xana in the 2015 Champions Final / ·
Que a Luis Enrique le encanta Catalunya es algo que él mismo ha reconocido en más de una ocasión. Su llegada al FC Barcelona y los éxitos cosechados, además de una personalidad que cayó de pie en el Camp Nou hicieron que un asturiano de nacimiento se sintiera como en casa en una comunidad que muchos tildan de complicada por su forma de ser algo cerrada.
También se conoce el amor de ‘Lucho’ por el ciclismo, motivo por el que aceptó una charla con el vasco Ibon Zugasti, ciclista vasco asentado en Catalunya, donde hace siete años dejó unas declaraciones que sorprendieron a más de uno, sobre todo por el momento de tensión que había en ese momento entre la clase política en el Parlament y el Congreso.
“Los catalanes son la hostia y están muy adelantados a lo que es España, en general“, se expresaba libremente el entrenador, que nunca ha tenido miedo a las réplicas de quienes no piensan igual que él, como se pudo ver años más tarde durante su etapa como seleccionador español. De hecho, esta etapa estuvo marcada por las críticas constantes de una parte de los seguidores y medios afines a ‘La Roja’, que no querían un exentrenador culé al mando del combinado nacional.
Sin embargo, reconoció que eso “ahora no está bien visto decirlo“, aunque se trata de una opinión personal que responde a lo que ha vivido desde que aterrizó en Can Barça en 1996. Además de ello, justificó su respuesta alegando que los catalanes “son educados, muy respetuosos, muy trabajadores“, por lo que revelaba no tener intención de mudarse a otra comunidad.

