El Manchester United necesita una reconstrucción profunda. La llegada de Rúben Amorim pretendía ser el punto de partida para resucitar a un equipo que lleva años deambulando por Inglaterra. Sin embargo, el técnico portugués no dispone de las piezas adecuadas para aplicar su estilo de juego. El buen rendimiento en Europa esta temporada tiene truco: los red devils disputarán una final europea, sí, pero de Europa League, el torneo de plata de la UEFA. Para los seguidores del club, y sin ánimo de menospreciar la competición, estar fuera de la Champions League y alejado del ‘Big Six’ es poco menos que una humillación.
El problema es que en Old Trafford la palabra “reconstrucción” suena demasiado familiar. En la última década, el club ha gastado más de 1.800 millones de euros en fichajes para volver a competir por títulos importantes… que nunca llegaron. Ni siquiera una hipotética victoria ante el Tottenham en la final de la Europa League, en San Mamés, cambiaría la realidad del club, aunque pueda maquillarse con un título y un billete, poco merecido, a la Champions.
Una rampa de salida llena
Para afrontar una nueva revolución en el vestuario, el United había planteado una limpieza a fondo. A finales de marzo, medios ingleses hablaban de hasta 12 posibles salidas este verano. En la rampa de salida están nombres como Marcus Rashford, Antony, Jadon Sancho o Tyrell Malacia (todos cedidos o con pie y medio fuera), además de veteranos como Jonny Evans, Tom Heaton, Christian Eriksen o Victor Lindelöf. Incluso jugadores clave como Alejandro Garnacho, Rasmus Højlund, André Onana, Casemiro o el prometedor Kobbie Mainoo podrían salir si llega una oferta suculenta.
Antony, during a match with United / EFE
Aun así, gracias al músculo económico de Arabia Saudí, puede que no sea necesario vender tanto. Pero el precio a pagar podría ser muy alto: Bruno Fernandes. El capitán y alma del equipo está en el radar del Al Hilal, que estaría dispuesto a poner casi 80 millones de euros sobre la mesa tras fracasar en su intento por fichar a Mohamed Salah.
Manchester United’s captain Bruno Fernandes, celebrating a goal in Premier League / ADAM VAUGHAN / EFE
En las últimas horas, varios medios ingleses se han hecho eco del interés del club saudí, que ve en el centrocampista portugués una figura ideal para su proyecto. Bruno Fernandes tiene contrato hasta 2027 y no entra en los planes de venta del Manchester United, pero una oferta irrechazable podría hacer cambiar de opinión a los directivos.
Una decisión complicada para el United
El Al Hilal está dispuesto a romper el mercado. Desde Arabia se informa que disponen de 550 millones de euros para fichajes y otros 200 ‘kilos’ para salarios. Con ese capital, pretenden convencer al internacional portugués, como hicieron en su día con Neymar. Además, su objetivo es incorporarlo antes del Mundial de Clubes, que arranca el 14 de junio en Estados Unidos. No se descarta que el club saudí eleve su propuesta en las próximas semanas para lograrlo.
Neymar Jr. with the Hilal / EFE
El United tendrá que tomar una decisión importante. Y pronto. Vender a su capitán y estrella podría financiar la revolución pendiente y necesaria, pero también podría dejar al equipo aún más huérfano de liderazgo si no se opera bien en el mercado.

