«Me gustaría aportar versatilidad al equipo. Si bien es verdad que soy un cuatro, este año he jugado en tres posiciones, en el tres, en el cuatro y en el cinco. Dependiendo del momento, podré aportar en esas situaciones si Jaka –Lakovic– lo cree necesario». Declaración de intenciones en toda regla. Así se definía Eric Vila a mediados de julio después de que se oficializara su fichaje por el Dreamland Gran Canaria para una nueva temporada cuyo su inicio ya se otea próximo en el horizonte.
El catalán aterrizaba en la Isla procedente del Breogán, conjunto con el que se reencuentra en Ourense mañana con motivo de una de las semifinales del Torneo AS Burgas Basket Cup (17.30 horas). Lo hacía, en principio, como alternativa para las dos posiciones del juego interior, las de ala-pívot y pívot. Un relevo de nivel para la dupla francesa Louis Labeyrie-Pierre Pelos en la posición de cuatro, o para la pareja de cincos del cuadro claretiano, integrada por el estadounidense Mike Tobey y por el sursudanés Kur Kuath.
Pero en los dos primeros encuentros de pretemporada, durante el torneo del pasado fin de semana en Italia, aparece una nueva opción para Eric Vila en los esquemas del Granca. Jaka Lakovic ofreció minutos al jugador catalán en la posición de alero, no desconocida para él, ante la ausencia en la competición italiana de Nico Brussino, recién aterrizado en la Isla después de su participación en la AmeriCup.
Entre las distintas probaturas que realizaba el entrenador esloveno, Vila aparecía como una opción más cuando el preparador balcánico apostaba por aumentar la estatura media de su quinteto. Así pues, de cara a la campaña oficial, su nombre aparece como posibilidad en ese puesto donde el argentino y Salvó, prioritariamente, están llamados a compartir.
Además, hay que tener en consideración que el segundo de ellos, amigo personal de Vila por coincidir en la selección española durante las Ventanas FIBA, ha ido perdiendo protagonismo en los planes de Jaka Lakovic en las últimas campañas, sobre todo en la última, donde su estadística de minutos en pista decreció considerablemente. Incluso, durante el verano, sonaron rumores de una posible salida del alero catalán.
Esa aportación de Vila desde la posición de alero no resulta descabellada, pues en los informes del propio club antes de su fichaje se recogía esa singularidad, la de su potencial para cubrir si se le requería para actuar en una tercera demarcación, además de la de ala-pívot y pívot.
De la polivalencia del nuevo jugador del Dreamland Gran Canaria era muy consciente Jaka Lakovic, con el que coincidió cuando el esloveno formaba parte del Barça en su segunda etapa de blaugrana.
«Uno de los motivos por el que acepté venir al Granca fue que yo jugué con Jaka. Cuando tuve una conversación con él, pues me transmitió cosas que tengo que hacer y cosas en las que tengo que ayudar al equipo», señalaba Vila durante su presentación oficial.
Así pues, en una temporada tan exigente –esta vez con menos partidos por el cambio de la Eurocup a la Champions–, la polivalencia de Vila supone más recursos de calidad para el Dreamland. n
