Este miércoles, da comienzo el cónclave en la Capilla Sixtina del Vaticano. Desde esta mañana, 133 cardenales permanecerán aislados durante el proceso de selección del nuevo Papa.
Este protocolo litúrgico y ceremonial transcurre con secretismo y sin revelar lo que sucede sobre el interior del Palacio Apostólico.
Este proceso es uno de los más importantes de la Iglesia Católica. Fernando Chomalí, cardenal chileno que forma parte de la votación, ha publicado un vídeo en sus redes sociales mostrando la camisa blanca que lucirá en el procedimiento. Esos días están repletos de curiosidades, y destaca la incomunicación de los cardenales con el exterior.
Los cardenales no escogen sus habitaciones, y se realiza un sorteo para determinar donde duerme cada uno de ellos. Estas estancias no tienen vistas al exterior, las ventanas están tapiadas.
Durante su visita, no tienen acceso a móviles, ni conexión a internet. De hecho, cualquier filtración de información puede provocar la excomunión del individuo.
En los próximos días, los cardenales seguirán unas medidas estrictas hasta en la alimentación. Durante estos días, tendrán una dieta en carne blanca, pescado, verduras del huerto del Vaticano y sin fritos y sin espárragos, por su supuesto contenido de azufre.
Las votaciones en secreto se realizarán en dos ocasiones al día, la primera por la mañana y la segunda por la tarde. En caso de que ningún cardenal alcance los dos tercios necesarios, se repite el proceso al día siguiente. A partir de aquí, el mundo estará pendiente de la afamada chimenea del Vaticano.
La fumata negra comunica al exterior que el cónclave no ha alcanzado el acuerdo. Al contrario, la fumata blanca anuncia la elección del nuevo Papa, sucesor del papa Francisco.
