Tadej Pogacar sigue reescribiendo la historia del ciclismo. El esloveno volvió a exhibir su poderío el pasado domingo en la Lieja-Bastoña-Lieja, clásica que conquistó con pasmosa facilidad después de lanzar un ataque en La Redoute (a 34,7 kilómetros de meta) que nadie pudo seguir. Por segundo año consecutivo, tercero en toda su carrera, ‘Pogi’ se subió a lo más alto del podio del Monumento belga, está vez sin la habitual oposición de Remco Evenepoel.