En el baloncesto estadounidense suele haber una autopista de sentido único: de la universidad a la NBA. Por eso, lo de James Nnaji ha sonado a ciencia ficción incluso en Estados Unidos. El pívot nigeriano, con pasado en el FC Barcelona, acaba de comprometerse con Baylor Universitydespués de haber sido drafteado en la NBA. Y no hablamos de un jugador que “se apuntó” al draft y se retiró a tiempo: Nnaji fue pick 31 del Draft 2023 y sus derechos siguen perteneciendo a una franquicia NBA, hoy en manos de los New York Knicks. Lo más llamativo: el movimiento llega a mitad de temporada, con la idea de incorporarse ya al tramo decisivo del curso, y con cuatro años completos de elegibilidad por delante.

ttn-25