Esta semana, las revistas del corazón han venido cargadas de mujeres en bikini. Que si paseíto por la orilla del mar, que si chapuzón en el Mediterráneo, que si bañito en la piscina, que si sonrisa ensayada… Y sí, mujeres. Porque de los hombres, ni rastro. Ya hablaremos en otro momento de por qué sigue siendo más noticiable un cuerpo femenino que uno masculino. Soñamos con la desaparición de esta mirada desigual en tantos ámbitos y, como no, también en el nuestro.

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