Para algunos profesores de España, su salario es insuficiente, por eso, buscan alternativas para aumentar su jornal. Algunos optan por impartir clases particulares, mientras que otros exploran el desarrollo de materiales educativos, la creación de cursos en línea o incluso actividades fuera del ámbito docente. Sin embargo, más allá de las opciones típicas, existe un método impulsado por e Ministerio de Educación para ganar hasta 7.000 euros al mes.
El salario de los profesores españoles varía según la etapa educativa, la comunidad autónoma y los complementos asociados, pero de media un docente de Educación Secundaria cobra entre 2.000 y 2.500 euros brutos al mes al inicio de su carrera. Con la antigüedad, los trienios y complementos específicos, el sueldo puede superar los 3.000 euros brutos mensuales en algunos territorios.
En el caso de los maestros de Primaria, las cifras suelen situarse algo por debajo, con salarios iniciales de unos 1.800-2.200 euros brutos al mes, alcanzando también alrededor de 2.800 o 3.000 euros con experiencia y complementos.
Participa en el programa de Acción Educativa en el Exterior
La profesora Ana Lirio ha detallado la enorme diferencia salarial entre los docentes que participan en el programa de Acción Educativa en el Exterior del Ministerio de Educación. Mientras algunos cobran en torno a 7.000 euros brutos al mes, ella, como interina destinada en un pueblo cercano a Ginebra, apenas recibirá 1.700 euros, una cifra que ni siquiera cubre con holgura los elevados costes de vida en la zona.
El Ministerio de Educación oferta cada año vacantes en el extranjero a través de Acción Educativa Exterior. Estas plazas permiten a los funcionarios de carrera trabajar en centros educativos de titularidad española en países como Luxemburgo, Alemania o Suiza.
El atractivo principal está en las retribuciones, porque a su sueldo base se añaden complementos específicos, trienios y, sobre todo, el complemento de extranjería, diseñado para equiparar el salario al nivel de vida del país de destino. En total, los beneficiarios llegan a percibir alrededor de 7.000 euros brutos al mes, además de que el Ministerio asume los gastos de mudanza.
Ana Lirio denuncia la situación de los interinos
No todas las vacantes logran cubrirse con funcionarios de carrera. En esos casos, el Ministerio recurre a interinos, pero las condiciones cambian. Para poder optar a estas plazas, el interino debe residir ya en el país de destino, lo que exime a la Administración de pagar el complemento de extranjería y otras ayudas. Como resultado, estos docentes perciben únicamente el sueldo base, sin complementos específicos, lo que sitúa su salario en unos 1.700 euros brutos al mes, incluso por debajo de lo que cobrarían en España, donde sí se aplica el complemento autonómico.
Ana Lirio ha sido destinada a Ferne-Volter, un pequeño pueblo situado a 7 kilómetros de Ginebra, en Suiza. Allí, el salario medio ronda los 8.000 euros mensuales y el salario mínimo se sitúa en 4.000 euros. Con un sueldo de apenas 1.700 euros brutos, Lirio ha tenido que alquilar un estudio de 35 metros cuadrados por 1.100 euros al mes, lo que deja muy poco margen para afrontar el resto de gastos. “Con 1.700 euros en un lugar como Ginebra no se puede llevar una vida digna”, denuncia la docente.
