Situación surrealista la que vivio Marc Cucurella en el duelo que enfrentaba a su Chelsea ante el Tottenham. Podría haber sido una tarde de las que es mejor no haberse levantado de la cama, pero por suerte todo quedó en una anécdota que no fue a mayores. Y es que el lateral catalán, en apenas diez minutos, había condenado a su equipo con dos resbalones fruto de la elección de las botas.

ttn-25