En un caso que ha generado un profundo malestar social, la Policía ha desalojado a los legítimos propietarios de una vivienda en Girona para devolvérsela a un grupo de okupas con antecedentes penales. El insólito suceso, que ha encendido las redes y generado un intenso debate sobre el sistema legal, pone en cuestión la capacidad de las leyes actuales para proteger a quienes cumplen con sus obligaciones.

ttn-25