De suplente ante el Ontiñena de la Regional Preferente de Aragón al bendito de la UD de la regeneración de Viera y Jesé. Motor y pichichi del verano con dos dianas –condición que comparte con Mika–. Luis García Fernández ha logrado lo que no pudieron Luis Carrión o Diego Martínez, patentar y pulir la mejor versión del renacido Iván Gil Calero (Viladecans,Barcelona, 25 años). El mediapunta catalán es el mejor jugador de la revolución. En la pasada temporada, padeció un calvario con Martínez, que lo puso de suplente ante el modesto Ontiñena de la Regional Preferente en Copa. Aquel 31 de octubre, el estratega vigués apostó por Horkas, Valentín Pezzolesi, Herzog, Mika, Benito Ramírez, Fabio González, Enzo, Pejiño, Sandro, Mata y Marc. Fue la noche del ariete madrileño que hizo cuatro tantos. Marc, Fuster y Herzog completaron la nómina de tantos.
Gil, que no había disputado ni un solo minuto en las once primeras jornadas de Liga (nueve con Carrión, dos con Martínez), fue suplente ante el modesto bloque de Huesca. Saltó al césped en el minuto 58’. Participó con algo más de media hora en la goleada (0-7) en el Estadio Isidro Calderón. En el cruce de segunda ronda copera ante el Europa, Gil fue titular (63’). No volvió a jugar más de amarillo y salió en enero cedido al Eibar.
Lágrima de rabia
Pero hubo otro capítulo aún más humillante y que terminó por hundir a este atacante de corte poético. En la victoria 1-3 ante el Rayo en Vallecas, Gil calentó y aguardó por una oportunidad. Los amarillos ya tenían el triunfo en el bolsillo y en el 91’, Martínez agotó su último cambio. Apostó por la entrada de Marc Cardona por Kirian Rodríguez con el catalán calentando como si fuese el fin del mundo. Ahí explotó. Conversación con el técnico y despedida del plantel. Rumbo a Ipurúa con una relación tensa con el gallego.
Confianza ciega
Con once partidos en el Eibar–una lesión muscular le cortó su evolución en el País Vasco en la segunda vuelta de la 24-25–, completó una preparación especial para su pretemporada. Lo hizo con un profesional y llegó con la potencia de un Ferrari. Un puntito más que el resto y que convenció a Luis García. De los cinco bolos, fue titular en cuatro (solo ante el Cádiz en Benalup saltó en el segundo tiempo). Dos dianas y el mimbre más en forma. Con contrato hasta 2027, su novia Judith conforma su mejor apoyo, así como sus padres Guillermo y Mercedes. En Barranco Seco, cuando sorprendió al meta Sergio Aragoneses, miró al cielo para brindar la diana a su abuela fallecida Francisca. Repetirá el protocolo ante el Andorra si estira su racha ante los de Ibai Gómez.
Golf y la serie Olimpo
El mediapunta jugó al golf con Javi Muñoz en la pretemporada de 2024 y es un devoto de la legión de la PlayStation. Consume Netflix y su serie favorita es Olimpo. En su expediente, su pasado en las filas del Andorra (99 partidos, 17 goles y siete asistencias) con un ascenso, una permanencia y un descenso. Las vio de todos los colores a las órdenes de Eder Sarabia. Pero ahora es otro, un jugador sin pasado que solo mira al futuro. Míster silencio al servicio de la causa. Cada partido es una dosis de venganza.
Martínez no detectó su fútbol de salón, sus botas de caviar ni su intuición mágica. Pasó de puntillas y no pisó el Gran Canaria (doce suplencias, seis descartes). Le pesó su adaptación en la Isla pero ahora es el rey de la isla del tesoro.
El club Tricolor ficha a Olabarrieta e Ibai receta «bajar el suflé»
El Andorra fichó ayer a Aingeru Olabarrieta, un prometedor extremo que reforzará la zona ofensiva del equipo tricolor y que llega cedido por el Athletic. El jugador, nacido en Luiaondo el 15 de noviembre de 2005, llega en calidad de cesión tras haber completado toda su formación en las categorías inferiores del club bilbaíno. Olabarrieta ya debutó con el primer equipo del Athletic en la máxima categoría. Su primer partido fue hace dos temporadas contra el Sevilla, y la pasada campaña disputó minutos en competición europea en el mítico Old Trafford, frente al Manchester United. La conexión con el Andorra no es nueva: el curso pasado, el joven extremo marcó el gol que supuso la primera derrota tricolor de la temporada en el campo del filial del Athletic. En total, Olabarrieta disputó 30 duelos, dos de ellos con el primer equipo, y anotó cinco tantos. Con su llegada, el conjunto andorrano gana velocidad, desborde y juventud para sorprender el domingo ante la UD en el Gran Canaria (20.30 horas). El técnico del Andorra Ibai Gómez debuta en Segunda tras pasar por la Selección de la República Dominicana, tanto en categoría olímpica como absoluta, junto a dos etapas en Euskadi. Tras dirigir al Santutxu en juveniles, su primer club fue el Arenas de Getxo –ascendió a 1ª RFEF–. Ahora afronta su primera aventura en el fútbol profesional y con Piqué como principal accionista. Ibai está muy satisfecho con el trabajo realizado: «Fue una pretemporada mejor de lo esperada (…) Tenemos que bajar el suflé y creérnoslo; tenemos que pensar en grande y veremos dónde llegamos (…) Jugamos contra uno de los favoritos para estar arriba. Pensaremos en ir a todos los campos con la idea de ganar, con mucha personalidad y creando cada día cosas. Es un proceso de crecimiento, desde la ilusión, queremos hacer un gran partido contra Las Palmas». | Agencias
