Ejemplo de fichaje perfecto. Nacho Gil de Pareja (Valencia, 1996) se ha convertido en la apuesta de la dirección deportiva que más brilla y mejor funciona. Así lo acredita su pleno de titularidades –único futbolista de campo que Cervera ha elegido siempre– y también su creciente influencia en el rendimiento colectivo. El último ejemplo de su eficiencia es la asistencia que le dio a Enric Gallego para canjear el partido de Avilés por tres puntos. Ayer, dio un paso más en su incuestionable compromiso con el Tenerife, club que le ha recibido con los brazos abiertos, y descartó rotundamente cualquier opción de salida si surgiese una oferta en la ventana invernal. «Se ha confiado en mí y eso yo lo valoro muchísimo», respondió ante los periodistas presentes en Geneto.

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