En la madrugada de la exhibición de Leo Messi, un Austria-Jordania iba a quedar no en segundo plano, sino en tercero o cuarto. Pero para los más cafeteros, el pundonor de los debutantes jordanos nos otorgó un partido vibrante en el que el combinado dirigido por Ralf Rangnick tuvo que sudar de lo lindo para sumar sus primeros tres puntos. Romano Schmid adelantó a los europeos en la primera mitad, Ali Olwan anotó el primer gol de la historia del país asiático en un Mundial y Al-Arab se metió en propia portería el 2-1. Arnautovic sentenciaría de penalti en el 11′ de añadido.
[–>[–>[–>Austria and Jordan met on the first day of the World Cup / Europa Press
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Austria llegaba a su debut con la etiqueta de favorita por encima de Jordania. Y pronto lo demostró. No con juego individual ni con acumulación de llegadas, sino con destellos aislados. Así llegó el 1-0 de Romano Schmid.
[–>[–>[–>El mediapunta del Werder Bremen se sacó un latigazo espectacular desde la frontal directo a la escuadra para, con muy poco, hacer daño a Jordania, que había avisado antes con un disparo al lateral de la red de Ehsan Haddad y otro de Al-Fakhouri desviado a córner por el portero.
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Rangnick retocó sin éxito
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No se fiaba Ralf Rangnick de lo corto del resultado, sobre todo tras las tres intervenciones de su portero en la primera mitad. Por ello metía tras el descanso al máximo artillero de la historia de Austria, un Marko Arnautovic que arrancó como suplente pero que tenía 45 minutos para brillar. Pero quien deslumbró fue su homólogo jordano.
[–>[–>[–>Tan solo llevábamos cinco minutos de segunda mitad cuando un error de Schlager en la entrega propiciaba una transición perfecta de Jordania. Recogió el esférico Ali Olwan, avanzó a campo abierto sin oposición y, una vez en el área, la clavó al palo largo, imparable para el otro Schlager, el portero austríaco. Histórico tanto jordano, el primero de la historia del país en un Mundial.
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Tardó en reaccionar tras el varapalo Austria, que recibió una de cal y una de arena. Porque primero el VAR le anuló el 2-1 a Arnautovic al considerar que su asistente, Stefan Pocho, había controlado el balón con la mano; pero luego sí valdría el tanto en propia puerta de Al-Arab a la salida de un córner, que le daba la victoria a los austríacos. Y aún marcarían un gol más. Un penalti por mano en el minuto 101 fue transformado por Arnautovic (3-1).
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