El empresario Alberto González Amador, pareja de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, prefirió hacer un relato pormenorizado de sus problemas con Hacienda y del correo en el que se centra la causa por revelación de secretos en el que está imputado el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, antes que ir contestando una a una las preguntas del juez Ángel Hurtado. Según su versión, él no sabía que, en ese mensaje, remitido el 2 de febrero de 2024, su abogado, Carlos Neira, admitió en su nombre dos delitos fiscales para tratar de alcanzar un acuerdo que le evitara el juicio y redujera “el ruido” y el perjuicio que podía causarle a su novia.
Ante el juez Hurtado, González Amador aseguró haberle dicho: “¿Cómo no me avisas? Yo quiero que quede claro una cosa: jamás tuve conocimiento de ese correo, pero es que es peor, jamás participé en ese correo”. A continuación añade que Neira “jamás” le preguntó si el contenido del correo le “parecía bien o mal”.
Con la transcripción de la declaración prestada por el empresario en calidad de testigo, a la que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, las versiones de abogado y cliente coinciden en mayor medida que lo que transcendió a partir de lo que recordaban fuentes presentes en la declaración. Así, González Amador también contó que Carlos Neira le explicó que tenía dos opciones: “pelear” con la Agencia Tributaria, lo que supondría ir a juicio, con el consiguiente desgaste para su pareja, o alcanzar una conformidad. El problema es que en ningún momento le indicó que esta opción pasaba por admitir la comisión de los delitos por los que había sido denunciado.
