El Valencia CF se ha convertido en un hazmerreír de LaLiga. El equipo da pena. Tal cual. Eso es lo que sintieron Claudio Giráldez y Iago Aspas al final del partido. Tras la lesión de Julen Agirrezabala, el técnico del Celta de Vigo se acercó a la banda para hablar con Carlos Corberán y pedir a sus jugadores que no hicieran más sangre.
[–>[–>[–>Lo mismo sintió el ’10’ del conjunto celeste. Aspas pidió a sus compañeros que bajaran el ritmo y no buscarán el quinto con Pepelu ya de portero. El gallego también le dijo al árbitro que no añadiera más tiempo y exigió a su compañero Hugo Álvarez que no celebrara efusivamente el cuarto gol. De hecho, Ilaix Moriba tuvo la oportunidad de buscar el equipo, pero decidió retrasar el balón ante las consignas de su entrenador y su capitán.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Giráldez también fue condescendiente en sala de prensa con el Valencia y Corberán. “El Valencia ha hecho un partido brutal, ha estado muy bien en muchos momentos del partido, con mucha personalidad y con muchos cambios tácticos. Hemos sido capaces de sufrir en muchos momentos, de defender en bloque bajo cuando nos ha tocado”, decía en sala de prensa.
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