El abogado Gerard Esteva inició el pasado 2 de julio su tercer mandato de seis años al frente de la UFEC (Unió de Federacions Esportives de Catalunya) con el objetivo de seguir creciendo y exigir a la Generalitat de Catalunya que vuelva a apostar económicamente por el deporte.
El dirigente barcelonés, un enamorado de la vela y del ‘running’, cifró en más de 1.000 millones de euros la cantidad que el ente catalán ha dejado de invertir en el deporte, lo que ha sumido a los clubs, a las federaciones y a los deportistas en una situación casi insostenible.
Esteva visitó SPORT y departió con el director Joan Vehils antes de conceder una entrevista en la que habló con claridad de las necesidades del deporte catalán y recurrió a la tortura china de los mil cortes para ejemplificar la realidad.
¿Qué objetivos se fija para este tercer mandato?
Nos hemos marcado la dignificación económica del sector. Hemos sufrido muchísimo. En los últimos 15 años se han dejado de invertir más de mil millones de euros que habríamos tenido si se hubiese seguido la gráfica que teníamos. Después de la recuperación económica hemos de volver al menos a este nivel. Otro objetivo es la profesionalización de nuestros directivos para que los presidentes y presidentas sean ejecutivos y se puedan dedicar totalmente a sus funciones. También está la Ley del Deporte. Hace muchos años presentamos la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) en el Parlament, que ya está en tramitación. Y el apoyo a nuestras entidades en el ámbito internacional.
“El déficit de inversión en el deporte supera los mil millones de euros”
En 2010 la aportación de la Generalitat al deporte estaba en 160 millones de euros y ahora no llega a 100…
De haber seguido la evolución ajustada al IPC, estaríamos en unos 220 millones. Sin embargo, hubo un recorte brutal y no nos hemos recuperado. La gráfica acaba en 2023, porque la Generalitat no ha tenido presupuestos, se han prorrogado y seguimos en 98 millones. El déficit de inversión supera los mil millones. Desde el inicio de la democracia, serían más de 1.400, porque en 1992 la Generalitat invirtió 70 millones en deporte y en los años siguientes, tan solo 20. El país tiene un deber con el deporte, sobre todo con las entidades sin ánimo de lucro.
¿Qué se ha perdido por el camino?
Se han perdido instalaciones por desuso y por falta de remodelaciones, han desaparecido clubs y hay deportistas que han dejado el deporte. Hay muchas cosas. Hay carreras que no se han podido culminar y deportistas que no han podido competir a nivel estatal o internacional. Hay clubes que no han podido organizar campeonatos de Catalunya, de España, de Europa o del mundo. Con estos recortes mucha gente fue despedida de los clubes y de las federaciones. Aquí hay una degradación absoluta de nuestro parque de instalaciones deportivas.
Joan Vehils (director of Sport), with Gerard Esteva / JAVI FERRÁNDIZ
Eso es insostenible…
Tenemos un problema muy grave que provoca una crisis de la cohesión social y de oportunidades para la población. Y, sobre todo, que en estos 15 años se ha lanzado el mensaje de que si eres rico puedes practicar deporte, pero en caso contrario no podrás. Esto hace muchísimo daño, porque hacer deporte significa valores e integración. Cada años vienen a Catalunya unas 250.000 personas de otros países del mundo y la mejor manera de integrarlos es a través del deporte. Si no invertimos en deporte, no tendremos un país cohesionado. Además, hay un agravio comparativo con el dinero destinado a la cultura. No cuestionamos esa inversión, pero claro… la comparación hace daño.
“No es que no haya dinero o no haya presupuestos, lo que no hay es voluntad política de invertir en deporte”
Ahí se demuestra que sí hay dinero…
Cultura y deporte somos primos hermanos y hemos compartido Conselleria muchos años. En la cultura hubo un recorte hasta 2015, pero ya está casi en el doble que en 2010. Tenía 340 millones de euros de inversión y ahora ha superado los 600. No es que no haya dinero o no haya presupuestos, lo que no hay es voluntad política de invertir en deporte, porque somos buena gente y estamos muy, muy acostumbrados al sacrificio para alcanzar el éxito de una forma muy disciplinada y con ‘fair play’. Sin embargo, 15 años después se han superado todos los límites y ha llegado el momento de decir ‘basta’. Ahora tenemos una Conselleria propia y esto tiene que venir acompañado de dinero.
Es que si no, sería un brindis al sol…
En 2020 con la asociación ‘Barcelona Futur’ tuvimos una reunión con David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo (murió en 2022) y me dijo, ‘no te fíes de los políticos que te dicen cosas bonitas y no te presupuestan, porque sin dinero no haces nada’. Si un deportista quiere ser olímpico o tener éxito, necesitará apoyo para contratar técnicos, preparadores, para viajar… ¡para vivir! Sin recursos podemos olvidarnos de los éxitos. Hemos hablado de cohesión social, de no poder organizar competiciones y de que muchos deportistas han perdido antes de empezar porque ya no han podido participar, pero la falta de inversión también se ve en las instalaciones, que están muy, muy dañadas.
El CAR Sant Cugat depende al 50% de la Generalitat en cuanto a inversión. ¿Cómo se está manteniendo?
El CAR está al 50% a cargo del Estado y al 50% al de la Generalitat. El CSD (Consejo Superior de Deportes) ha ido invirtiendo y se mantiene. Si comparamos Catalunya con la inversión del Estado en las Federaciones Españolas en su conjunto, pasa lo mismo que con la cultura. En la crisis hubo recortes, pero ellos ya han superado con creces la inversión de 2010. En general, todo han crecido en financiación menos el deporte. Es imprescindible que la Generalitat apoye en 2025 a las federaciones, a los clubes y a los deportistas para llegar al menos a 2010 en la subvención a las federaciones, 30 millones de euros, a los clubes, que serían 15, y para ayudar a los deportistas. Esto debería ser ya. Nosotros decimos aquella frase de Cruyff, el dinero en el campo. No queremos generar grandes estructuras administrativas ni gastos en edificios. Queremos que el dinero vaya a donde se necesita.
Gerard Esteva, during his visit to Sport / JAVI FERRÁNDIZ
Pero el tiempo pasa…
Ya hemos puesto encima de la mesa esta exigencia y estamos intentando que la Conselleria y la Generalitat se pongan ya en marcha. Es más difícil al no haber presupuestos aprobados, pero cuando la Generalitat quiere hacer algo, lo hace. Vamos a hacer la ampliación del Hospital Josep con otros 800 millones que no estaban presupuestados, pues se amplía el crédito y se hace. O invertir 250 millones de euros en el catalán que no estaban en el presupuesto y lo hacen. O 5.000 millones de euros en vivienda que no estáb en el presupuesto. O dicen oh, se nos ha disparado el gasto sanitario en 3.000 millones de euros. Es cierto que no hay presupuesto, pero se puede… si quieren.
“La diferencia es que ahora la Ley del Deporte de 2022 nos permite optar a ese reconocimiento internacional”
¿No se han focalizado demasiado en las selecciones deportivas catalanas mientras se olvidaba la materia económica?
El problema en el deporte catalán es que en 2010 había 21 disciplinas deportivas reconocidas y con los recortes se quedaron al pairo. Cualquier federación de cualquier país o región que tenga internacionalmente reconocidas sus selecciones o sus instituciones, necesita recursos públicos para desarrollarse; si no, es imposible. Otro dato. En 2010 se invertían 3,5 millones de euros en proyección internacional del deporte catalán y hoy, cero. La diferencia es que ahora la Ley del Deporte de 2022 permite en su artículo 48.2 que podamos optar a ese reconocimiento internacional si se cumplen una serie de requisitos, como que la federación sea anterior a la española, que tenga un arraigo histórico reconocido y que haya autorización del CSD. Y todo eso no debe ser en ningún caso atribuido a ideologías políticas.
“Cuando hay un Mundial de fútbol participan Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. ¡Y no pasa nada!”
Es decir, que ya es un derecho…
Muchas veces se dice que los que persiguen las selecciones catalanas son independentistas y no tiene por qué ser así. Cuando se reconoció la selección catalana de hockey en Fresno (California), el presidente era Pasqual Maragall, fue a apoyar y no era independentista. Tenemos que sacar esto del debate. Fijémonos en otros países, como el Reino Unido en fútbol. Cuando hay un Mundial participan Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. ¡Y no pasa nada! Ahora se abre este reconocimiento legal y debemos respetarlo. Y ojo, que no todas las federaciones lo quieren. Hay algunas que tienen esa voluntad, otras no y debemos respetar las dos opciones. Nuestra función como unión de federaciones es apoyar a la que quiera ser reconocida y de la misma manera a la que no le atraiga esa opción
Ya se ha abierto la veda con Euskadi y la pelota vasca…
Hay que esperar a la voluntad de las instituciones. Mi mandato es de seis años, más largo que el del Gobierno de España. Ya veremos, pero la norma dice lo que dice, yo soy abogado y los abogados sabemos que las sentencias hay que cumplirlas. Hay que explorar ese camino. Igual hay una federación catalana con voluntad de reconocimiento internacional que cumpla los requisitos y después el CSD diga que no. Si hay un cambio y salen PP y VOX, que han manifestado no estár de acuerdo con las selecciones catalanas, será muy difícil una interpretación favorable… pero no olvidemos que parte de los avances más importantes de la autonomía de nuestro país han venido de la mano del PP. Yo, que llevo ya 20 años como dirigente deportivo, las he visto de todos los colores y nunca doy nada por supuesto.
Gerard Esteva, at the 45th anniversary gala of Sport / VALENTÍ ENRICH
En deportes olímpicos parece más complicado. ¿Está de acuerdo?
La Carta Olímpica fue modificada en 1996 por Juan Antonio Samaranch y habla de un país y un Comité Olímpico. Esto dificulta el reconocimiento internacional, pero hay más comités olímpicos que países. Hace tres años era impensable una ley a nivel estatal como la actual con este articulado. Hay que ser precavidos, estar atentos y ver cómo evoluciona todo, pero no serviría casi de nada lograr esto sin el tema económico. La prioridad es que el día que haya selecciones catalanas, si llega, estén dotadas de un músculo económico que les permita crecer. Y ojo, que la financiación que queremos no es para las selecciones catalanas, que también, sino para los deportistas y para los clubes.
“Alzamos la voz porque estamos perdiendo en un panorama en el que el deporte está creciendo”
Hay que frenar esta sangría de inmediato, ¿no?
Estamos perdiendo como deporte catalán, porque sin inversión no se puede ganar. Hace 15 años éramos los primeros de España en la mayoría de disciplinas y ganábamos casi todos los campeonatos autonómicos. Ahora hemos bajado sustancialmente, porque otros territorios sin tanta implementación deportiva y con menos clubes nos han superado por un mayor apoyo y ahora son más competitivos. Esto es una realidad. Alzamos la voz porque estamos perdiendo en un panorama en el que el deporte está creciendo. Cuando empecé a presidir la UFEC estábamos en unas 500.000 licencias federativas, mientras que ya hoy pasamos de 750.000 con aproeimadamente 12.000 clubs.
Hay clubs históricos ‘amenazados’ por fondos de inversión extranjeros…
Así es. Si no permitimos que los Ayuntamientos den directamente instalaciones deportivas a sus clubes, que no tienen ánimo de lucro y están arraigados en el territorio, ¿qué pasa? Pues que en Sant Joan Despí han sacado a concurso por unos 17 millones la gestión de las instalaciones deportivas del municipio y se han presentado cuatro empresas, ninguna catalana. Dos de Madrid, una de Granada y otra de Sevilla. ¡Y las cuatro con fondos de inversión detrás! En Gavà ha salido el pabellón municipal y se la ha quedado una Sociedad Limitada.
Por no hablar del CN Sant Andreu…
El club gestionaba su piscina y su pabellón, pero el Ayuntamiento los sacó a concurso con unas condiciones inasumibles para una entidad sin ánimo de lucro y se lo quedará JP Morgan u otra. O ayudamos a las entidades sin ánimo de lucro o el sector se morirá. El otro día explicaba la tortura china de los mil cortes. Te empezaban cortando una rayita con un cúter, después otra y así hasta mil. Cuando estás en 500, el dolor es insoportable, pero de 500 a 1.000 te desangras. Eso pasará si los fondos se quedan las instalaciones. ¿Qué valores tienen? Se rigen por la explotación y por el dinero, mientras que las entidades sin ánimo de lucro se basan en la cohesión social, en los valores deportivos, en la promoción de sus deportistas y reinvierten todos sus recursos en la propia actividad.
Esteva, with a photo at the bottom of Pasqual Maragall / JAVI FERRÁNDIZ
¿Cómo se puede frenar esta tendencia?
Con la Ley del Deporte (2022), que ya contempla la propuesta que presentamos como ILP en el Parlament en 2.018 con 154.492 apoyos, la máxima cifra de la historia en una ILP. Si hay voluntad de los partidos políticos, se puede aprobar. Esa variable debe venir acompañada de recursos públicos y exigimos de forma inmediata que el dinero esté en campo; es decir, que haya dinero para las federaciones, para los clubes y para los deportistas. Recuperando el símil de la tortura china, el deporte catalán se desangra, estamos totalmente desangrados y no tenemos capacidad afrontar nada. No somos competitivos y estamos perdiendo. Hemos perdido el partido antes de salir al campo.
“¿Quién dice que el talento está en las familias ricas? El talento es universal y está repartido”
Eso convierte el deporte en una especie de privilegio, ¿no?
Efectivamente. Como no hay apoyo público, las cosas cuestan lo que cuestan y las familias que no tienen dinero no han podido llevar a sus hijos a hacer deporte. ¿Y quién dice que el talento está en las familias ricas? El talento es universal y está repartido en todos los sitios y en todas las casas. Hay ejemplos como Lamine Yamal, que es quizá el mejor deportista catalán que tenemos y viene de barrios humildes, pero ha llegado gracias a la oportunidad que le ha dado en este caso un club deportivo como el Barça, que tiene suficientes recursos como para desarrollar proyectos él solo y sin ayudas. ¿Cuántos deportistas hemos perdido por la no inversión de la administración en el deporte catalán?
¿Y si no consiguen este dinero?
Va a llegar sí o sí y vamos a poner todo nuestro empeño. En los últimos 10 años al frente de la UFEC, hemos demostrado que tenemos autonomía financiera, que somos capaces de gestionar correctamente y que podemos ayudar a nuestras entidades, federaciones y clubes. Hemos pasado de una facturación de seis o siete millones de euros a los casi 40 de ahora. O sea, somos una entidad empresarial potente que invierte el 100% de lo que gana en las federaciones y para los clubes. Damos en servicios más de 2,5 millones de euros en apoyo a nuestras entidades y les financiamos hasta cinco millones de euros para sus subvenciones. Es decir, intentamos ser una entidad útil.
“Grandes federaciones como el fútbol o el baloncesto no llegan al 50% de mujeres y ahí hay un trabajo arduo”
Para acabar, el deporte femenino está creciendo mucho, pero aún queda mucho trabajo por delante, ¿no?
Estamos en esa línea con una doble visión. Una, las deportistas, que en muchas federaciones son casi el 50% y en las disciplinas olímpicas están 50-50, pero hay que seguir. Grandes federaciones como el fútbol o el baloncesto no llegan al 50% y ahí hay un trabajo arduo. También nos preocupa mucho la mujer dirigente. ¿Cuántas dirigen clubes y federaciones? Muchas menos de las que querríamos. En la UFEC hay más presidentas y las hemos formado con el Women Executive Sports Education, un posgrado para formación de lideresas en el deporte. Y estamos muy contentos de anunciar que el Consejo Directivo de la Unión de Federaciones Deportivas de Cataluña tiene un 40% de mujeres.

