Antes de empezar la final, la primera para Pablo Cardona, mientras se cambiaba el grip de la pala el emeritense aseguraba que había hecho las mismas rutinas de siempre y que saldría a “disfrutarla, competirla y… ganarla”. No muy lejos, en el sofá de al lado, estaba Ale Galán, su rival en el último partido del P2 de Asunción quien al escucharle dijo: “Suerte”. Era en tono irónico y ambos se rieron. El madrileño lo tenía todo muy estudiado y tenía en mente como desactivar a la pareja del momento. Lo consiguió.

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