La versión más crítica de Sergi Milà llegó en su sexto partido al frente del Barça Atlètic y la verdad es que no le faltó razón. Sin dar nombres concretos ni señalar a nadie, pero se le entendió todo al técnico del filial azulgrana, disgustado con los errores de concentración y la falta de contundencia que echaron por la borda todos los aciertos que también pudo haber (y de hecho, los hubo) el viernes frente a un Celta Fortuna que evidenció el buen trabajo que se puede hacer desde un club con un equipo filial también muy joven y al que también se le llevan muchos jugadores el primer equipo. Así que no hay excusas.

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