Se encargó Estêvão de que el Liverpool sumara su tercera derrota consecutiva: Crystal Palace, Galatasaray… y un Chelsea que mira hacia arriba. Con Mamardashvili bajo palos, Isak en la punta de lanza y Wirtz en el banquillo, el equipo rápidamente encajó el mísil de un Moisés Caicedo que desató la euforia en Stamford Bridge y puso al Chelsea por delante en el marcador hasta que, superada la hora de partido, el neerlandés, asistido por Isak, se anticipó a toda la zaga ‘blue’ en el segundo palo para salvar un empate que se esfumó en el descuento tras el heroico tanto de la joya brasileña (2-1).

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