Daniel Sancho Bronchalo asesinó y descuartizó a Edwin Arrieta Arteaga el 4 de agosto de 2023. El pasado jueves 29 de agosto, el chef fue condenado a cadena perpetua, además de verse obligado a pagar una indemnización de 4 millones de bahts (unos 105 mil euros).
Una vez conocida la sentencia, Sancho fue trasladado desde la prisión de Koh Samui a la de Surat Thani, donde se encuentran los reclusos más peligrosos, ya que allí solo van los condenados a cadena perpetua o por delitos especialmente graves.
El pasado 26 de marzo, la defensa de Daniel presentó el recurso a la sentencia a cadena perpetua dictada contra el español ante el Tribunal Provincial de Samui.
Recientemente, el joven declaró a EFE que espera que con el recurso a su sentencia se haga justicia: “Tengo esperanzas de que se haga justicia, de que se llegue a la verdad. Que no solo se me juzgue por las apariencias, como pasó en la primera sentencia”.
Hace unas semanas, el criminólogo y detective privado David Rodrigo, concedió una entrevista al pódcast ‘El director’. En esta, aseguró que no existe el crimen perfecto “porque en cualquier escena del crimen siempre se va a dejar algún indicio que te permita establecer esa línea de investigación hacia el autor”.
Centrándose en el crimen de Sancho, explicó que “el principal error que cometió es el exceso de confianza. Él se creyó que la policía tailandesa eran unos cualquiera”.
Además, Rodrigo añadió que tiene una “opinión muy particular” sobre el caso: “Se le ha tildado desde el minuto uno de psicópata en muchos medios de comunicación tradicionales y yo creo que puede tener rasgos psicopáticos, pero es ahora, y lo que no puede ser es que por el hecho aislado de descuartizar a su víctima ya tengas que ser un psicópata”.
El criminólogo aseguró que “la mayoría de estas acciones se destina a evitar ser detenidos, porque es mucho más fácil deshacerte de un cadáver troceándolo que no sacándolo de la zona en la que estaban”.
Además, destacó que para poder analizar la mente de Daniel Sancho “tendríamos que hacerle el estudio ‘PCL-R’ de Robert Hare”.
