El día que Carlos Alcaraz se estrenó en Wimbledon ante el italiano Fabio Fognini, el calor golpeaba la pista central a más de treinta grados, en un partido que no dejó indiferente a nadie. El encuentro, que duró casi 5 horas, tuvo una inesperada interrupción en el quinto set debido a un desmayo en la grada por culpa del calor sofocante al que estaban expuestos todos los asistentes.

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