Una genio anda suelta por Catalunya, como lo hizo en mayo en la Asturias de la Vuelta y espera repetirlo en agosto en el Tour. Se llama Paula Blasi y este sábado dejó sentenciada la Volta en La Molina. Lleva semanas imbatida y ganando en todas partes. No tiene límite. Si fuera hombre su compañero de equipo Tadej Pogacar comenzaría a temblar.
[–>[–>[–>A Blasi no la paran ni los cacos, los que el viernes se llevaron su bici desde el aparcamiento del hotel que ocupaba su equipo, el UEA, en Santa Susanna. “Por favor, a ver si la encuentra alguien”, suplicó después de cruzar la meta de La Molina en solitario con una zapatilla de cada color; la izquierda se le rompió nada más tomar la salida. Los ladrones sabían a lo que iban -qué casualidad que sólo sustrajeran la bicicleta de la gran estrella de la carrera- pero no calcularon que este sábado tocaba montaña y que para ir a la conquista de la victoria Blasi usaría una mucho más ligera. Fue con la que surcó las carreteras del Ripollès y la Cerdanya.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Ni la pararon los ladrones ni las rivales, aunque necesitó hasta cuatro ataques, cuatro toques como un látigo que las golpeaba a todas en la espalda, para irse en solitario, a cinco kilómetros de La Creueta, buscar el rápido descenso y subir como una campeona a La Molina. Levantó los brazos en el mismo lugar donde años antes lo habían hecho Purito Rodríguez, Alejandro Valverde, Remco Evenepoel y Juan Ayuso. “Sólo campeones”, bromeaba la ciclista catalana, refiriéndose con ironía a ella misma, antes de subir al podio para vestir ya el jersey de líder de la prueba.
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Este domingo entrará en Barcelona como jefa de la Volta y pisará el mismo asfalto por el que pasará el Tour 13 días después. Ya se huele el ambiente. Por los alrededores de La Molina banderines amarillos ya están colocados estratégicamente para recordar que el 6 de julio los corredores circularán por estas montañas.
[–>[–>[–>Paula Blasi refreshes after winning in La Molina. / S.L-E.
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Ella lo verá desde Andorra donde se concentrará para asumir el Tour, el reto más importante del año, reforzada por haberlo ganado todo desde que conquistó la Vuelta en el Angliru y después de vencer en una Amstel Gold Race que le sirvió de tarjeta internacional de presentación. Luego llegaron la Durango-Duranto, el Tour de los Pirineos y este domingo la Volta, en la tercera edición, para suceder a dos grandes estrellas de este deporte, ambas neerlandesas, Marianne Vos y Demi Vollering con la que se jugará las castañas, junto a la francesa Pauline Ferrand-Prévot en las cuestas provenzales del Ventoux.
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“Tuve que actuar más de cabeza que de piernas porque yo atacaba y todas las rivales me dejaban la torta a mí”. A la cuarta fue la vencida, para, a partir de ahí, ir ganando segundos ante las perseguidoras y hasta superar el minuto: 1.20 le sacó en la meta de La Molina a la francesa Célia Gery con la catalana Mireia Benito clasificada en quinto lugar.
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The bike with which he faced the La Molina stage. / S.L-E.
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Actuó con inteligencia, pero también con piernas para demostrar que es una magnífica escaladora, que baja bien y que llanea con seguridad, aunque con la confianza que le daba hacerlo por un territorio que es el jardín habitual de entrenamiento. Ella se ha establecido en Llívia. Por estos parajes pasó la Volta, como si hubiese ganado en casa y ante numerosas cicloturistas que no quisieron perderse el festival de Blasi.
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Este domingo le aguarda un esprint en la avenida de Maria Cristina de Barcelona. Le habría gustado estar el 2 de julio en la presentación de equipos, donde hasta podía haber sido protagonista de una de las sorpresas de la tarde, pero el oficio va por dentro, el que dice entrenar-entrenar y entrenar, porque retos como océanos aguardan a la ciclista que, con 23 años, está revolucionando el ciclismo, a la que ya le llueven cifras mareantes de las que no quiere ni oír hablar. Es Paula Blasi, es una estrella, es un genio y una luchadora que no se asusta ante cualquier reto porque, además, se divierte con su profesión. Y eso es algo que no paga ni el mejor de los contratos.
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