23 de junio de 2020. El Barcelona recibía al Athletic Club por la 31ª jornada de LaLiga 2019/20, revuelta de pies a cabeza por la pandemia y resuelta en tiempo récord. Los blaugrana, dirigidos por Quique Setién, ganaron por la mínima gracias a un gol de Ivan Rakitic, en aquella ocasión ingresado desde el banquillo en una medular que tuvo a Sergio Busquets, Arturo Vidal y Arthur Melo. Justamente, aquella fue la última titularidad del centrocampista brasileño en la competición doméstica. Hasta la jornada 27 del presente curso con el Girona.
Míchel le eligió como uno de los once para saltar al RCDE Stadium ante un Espanyol que siempre complica. Y lo demostró el conjunto perico adelantándose en el marcador con el golazo de Jofre Carreras, aunque oportunamente apareció Christian Stuani para, de penalti, rescatar un punto que valoró el propio técnico vallecano en rueda de prensa, argumentando la superioridad de los suyos: “Hemos dominado todo el partido. Ellos han estado cinco minutos más fuertes tras su gol, pero hemos llegado al área rival muchas veces. Cuando hemos hecho el último pase o tiro el portero ha hecho paradas muy buenas”.
BUENOS NÚMEROS
Y si confió el equipo gerundense en puntuar fue por el gran rendimiento de sus centrocampistas. Yangel Herrera, Iván Martín y Arthur. Los dos primeros, referentes desde hace tiempo para el Girona en zona de volantes, acompañaron y potenciaron bien el regreso de Arthur a una titularidad liguera en España 1.721 días después.
En total, el ex del Barça completó 69 minutos en el césped del RCDE Stadium, firmando 83 toques de balón y una precisión de pases del 96% (64/67). De hecho, en toda la primera parte no falló ninguno de sus intentos de pase Además, también fue propositivo en los balones largos, con cuatro envíos, y ganó siete de los diez duelos que tuvo con los rivales pericos. Para refrescar y pasada la hroa de partido, Míchel decidió dar entrada a Portu en su lugar buscando más juego por banda.
Desde que fichara por el Girona cedido desde la Juventus, Arthur acumula ya 160 minutos, aclimatándose cada vez mejor a la idea de Míchel y lo que busca el vallecano de sus centrocampistas. Su nivel será clave en las aspiraciones que tenga el equipo rojiblanco de repetir la aventura europea la próxima temporada.
