El director de gestión del Hospital Universitario Puerta de Hierro, Francisco Javier Cortés Urbán, ha asegurado en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid por el pelotazo de las mascarillas que compró el Ayuntamiento de Madrid que los 50.000 tapabocas que donó el comisionista Luis Medina “no eran válidas para ser utilizadas” y que por eso no las pudieron usar “nunca”. Así se ha expresado este gestor sanitario a preguntas de la letrada del PSOE, que ejerce la acusación popular en el procedimiento en el que la Fiscalía Anticorrupción pide 9 años de cárcel para Medina y 15 para Alberto Luceño. Ambos lograron un beneficio de 6 millones de euros con la venta de mascarillas al Consistorio madrileño.

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