El mismo discurso del vicepresidente de Estados Unidos, J.D Vance, que desató la indignación de los principales líderes europeos el fin de semana pasado en Múnich, con una arremetida total contra Europa -a la que acusó de estar retirando valores fundamentales como la libertad de expresión- tuvo palabras de agradecimiento “como español y europeo” de Santiago Abascal este jueves en Washington. El líder de Vox participó de nuevo en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), el foro conservador más antiguo de EEUU, convertida hoy en una verdadera cumbre del trumpismo.
Y allí, casi al comienzo de su intervención, se dirigió a Vance: “Le voy a dar una respuesta firme y contundente. Gracias. Simplemente gracias porque Europa necesitaba escucharlo. Y sus líderes escuchar esas verdades. Gracias porque ya no pueden seguir despreciando y ocultando la realidad. Todo lo que dijo en Múnich es verdad”.
Las palabras del vicepresidente estadounidense confirmaron la ruptura entre Europa y Estados Unidos y el nuevo camino abierto por la Administración Trump. La respuesta llegó poco después con una convocatoria de urgencia en París con varios dirigentes europeos -incluido Pedro Sánchez- convocados por el francés Emmanuele Macron.
Abascal, que ya se ha consolidado como principal defensor de Donald Trump en España, insistió ante los asistentes de la CPAC en la misma idea que Vance: “Enfrentamos una crisis democrática grave. Las oligarquías que no han votado nadie en Europa se dedican a tomar decisiones muy perjudiciales sin preguntar a nuestros pueblos. La inmigración masiva está destruyendo la convivencia y los servicios públicos. Y traen el terrorismo islamista, no ya como un fenómenos aislado, sino una crueldad repetida en Europa”, aseguró.
En línea con lo que dijo el vicepresidente estadounidense, Abascal también afirmó que “en Europa se persigue la libertad” y que “esas verdades del barquero Vance no se pueden denunciar”. “Son oligarquías que destruyen lo que hizo Europa grande una vez. Europa es la filosofía griega, el derecho romano y la espiritualidad cristiana. No es la sumisión islamista, ni la ideología woke ni la cultura de la cancelación”, afirmó, cosechando los primeros aplausos del foro.
