El guardameta Augusto Batalla se convirtió en el gran protagonista del duelo entre Leganés y Rayo correspondiente a la jornada 22 de LaLiga que se disputó en el estadio madrileño de Butarque.
El arquero argentino evitó el empate local y propició que su equipo se marchara con los tres puntos y duerma como sexto clasificado, en puestos europeos. Su actuación fue clave cuando el colegiado Quintero González pitó penalti por un pisotón de Lejeune sobre Brasanac, que había entrado en el terreno de juego en la segunda parte. Tras una revisión del VAR, el árbitro señaló la pena máxima y Miguel se dirigió a la línea de los once metros.
El guardameta argentino atajó el lanzamiento del delantero pepinero en primera instancia pero Rosier llegó desde atrás para cazar el rechace y anotar. El gol no subió al marcador y tras una larga revisión en el VAR, Quintero González mandó repetir el penalti por una invasión del área de Rosier.
A la primera no, pero el 9 del Leganés no se desanimó y volvió de nuevo a la línea de lanzamiento. Con una pequeña carrerilla le pegó hacia el lado derecho y de nuevo Batalla adivinó la intención y rechazó el balón. Esta vez un defensa rayista evitó un segundo remate y la acción quedó sin premio para los locales.
Poco después Quintero González dio por finalizado el partido y el Rayo Vallecano se marchó con tres puntos que valen la sexta plaza.
