El Villarreal CF ha puesto la directa hacia la tercera plaza y a la clasificación, por segunda temporada consecutiva por primera vez en su historia, para la próxima Liga de Campeones. Aprendiendo la lección de salidas antipáticas como la de Girona, donde ofreció una pobre imagen, el conjunto de Marcelino García Toral cierra su periplo de tres salidas consecutivas con 4 puntos de los últimos 6 posibles para distanciarse más si cabe del Atlético de Madrid.
[–>[–>[–>El Submarino es 3º en la clasificación 5 puntos por delante del conjunto madrileño y, a falta de seis encuentros por disputarse, y teniendo en cuenta que en la última jornada será el ‘Atleti’ el que visite el Estadio de la Cerámica, el conjunto de la Plana Baixa tiene más que serias opciones de terminar LaLiga solo por detrás de Barcelona y Real Madrid.
[–>[–>[–>Empate de oficio
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Porque del Tartiere había que salir vivo, y el equipo amarillo se lo curró para que así fuera. Sabiendo frenar el ímpetu de un rival que tiene más corazón que calidad, y espoleado por casi 30.000 incondicionales, el Villarreal rascó un buen punto ante el Real Oviedo (1-1), un duelo que comenzó muy bien, con gol de penalti de Nico Pepe, previo fallo del mismo penalti por Parejo, pero que en la segunda mitad se igualó la contienda con un gol en propia puerta del propio mediocentro madrileño de los groguets.
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A la postre, como se decía en la década de los 80, un punto positivo que sirve para distanciarse una unidad más del Atlético y dar un paso más para poder sellar cuanto antes el billete para la Champions.
[–>[–>[–>La buena imagen ofrecida en San Mamés hacía presagiar que el Submarino había aprendido la lección de Girona y que saldría muy metido en el partido ante el arreón inicial que se preveía de un Real Oviedo que se jugaba la vida.
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Y así fue. El trabajo de Marcelino entre semana dio sus frutos y, con una mini revolución en el once, los amarillos aplacaron el ímpetu inicial de os asturianos.
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[–>Marce apostó por darle una oportunidad a Arnau Tenas en portería, Parejo fue el que reemplazó al sancionado Comesaña, siguió dejando a Moleiro en el banquillo, apostando por Buchanan y de nuevo por Alfon en las bandas y subiendo al ataque a Nico Pepe junto a Oluwaseyi para darle descanso a Gerard Moreno.
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Gol amarillo
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Contrario a lo que podía preverse, quien tuvo el balón desde el inicio fueron los amarillos, y las acometidas ofensivas también. Y en la primera que tuvo, tras una gran acción de Nico Pepe, Dani Calvo derribaba al costamarfileño en el minuto 9, un penalti pitado a instancias del VAR y que Dani Parejo desperdició o, mejor dicho, el portero local Escandell lo desvió.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>El VAR volvió a llamar a De Burgos Bengoetxea para decirle que el penalti tenía que repetirse porque Sibo e Ilyas entraron antes de tiempo al área. Nico Pepe no falló y estableció el 0-1.
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Una floja primera parte en la que Arnau Tenas no tuvo que intervenir apenas y donde Thiago Fernández, argentino cedido por el Villarreal, fue el más peligroso del Oviedo por la izquierda.
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El segundo acto tampoco tuvo historia. Mucho ruido y pocas nueces de un Oviedo al que le falta calidad para ser determinante en Primera División, aunque Thiago y Reina estuvieron cerca de igualar.
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Un empate que llegó por una desgracia, ya que tras una acción de Ilyas Chaira su remate tocaba en Parejo, que desviaba el esférico a gol. Un 1-1 inesperado que espoleó a los locales, pero sin peligro concreto. Sí la tuvo Ayoze, pero su cabezazo dio en el larguero y besó la línea de gol. Un empate de oficio, un empate de Champions.
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