Como cada año, se acerca el momento en el que los españoles deben enfrentarse a Hacienda a través de la campaña del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Como es habitual, muchas personas buscan deducirse determinados gastos para beneficiarse de algún ahorro fiscal.
[–>[–>[–>En este caso, hablamos de una deducción impulsada por la Agencia Tributaria con la que es posible ahorrar hasta 9.000 euros. Eso sí, para desgravarse hasta el 60% de la contribución, es necesario cumplir una serie de requisitos específicos.
[–>[–>[–>Entre las opciones disponibles se encuentra la deducción por obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas. Se trata de una medida que ha sido prorrogada recientemente y que busca animar a los propietarios a realizar reformas que reduzcan el consumo energético y mejoren el confort de los hogares.
[–>[–>[–>
Esta ampliación llega de la mano del Real Decreto-ley 16/2025, publicado el pasado 23 de diciembre, que mantiene vigentes estas deducciones en el IRPF. Para poder beneficiarse de ellas es fundamental que las obras supongan una mejora real y demostrable, algo que debe acreditarse mediante un certificado de eficiencia energética antes y después de la reforma, elaborado por un técnico especializado.
[–>[–>[–>La normativa contempla distintos niveles de deducción en función del tipo de mejora realizada. En el caso más básico, la deducción alcanza el 20% cuando la vivienda logra reducir al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración. En este supuesto, la inversión máxima anual que se puede desgravar es de 5.000 euros, lo que permite un ahorro de hasta 1.000 euros en la declaración.
[–>[–>[–>
Si la reforma es más ambiciosa, la deducción puede ascender al 40%. Esto ocurre cuando se consigue reducir en un 30% el consumo de energía primaria no renovable o cuando la vivienda alcanza una calificación energética A o B. Aquí, la base máxima anual se amplía hasta los 7.500 euros, con una deducción que puede llegar a los 3.000 euros.
[–>[–>
[–>Existe además una deducción aún mayor, del 60%, pensada para rehabilitaciones energéticas de edificios completos, normalmente en comunidades de vecinos. En estos casos, es necesario que el inmueble mejore su eficiencia energética en al menos un 30% o que alcance también una calificación A o B, permitiendo un ahorro fiscal total de hasta 9.000 euros repartido en varios años.
[–>[–>[–>
Por último, conviene tener en cuenta un requisito clave: los pagos en efectivo no están permitidos. Todos los gastos deben justificarse mediante transferencias u otros medios bancarios y será necesario descontar cualquier ayuda o subvención recibida para llevar a cabo la reforma.
[–>[–>[–>
