Hay regalos que no llegan envueltos en papeles que luego van a la basura, sino que lo hacen en formato papel. Con un informe lleno de números que invitan a la esperanza, a creer en eso de la magia de la Navidad. Ayer, el pequeño grancanario Elías Herrero respiró el aire frío de Madrid y salió de la habitación de aislamiento en la que llevaba desde hace 25 días, cuando empezó el proceso para recibir el trasplante de médula. Un alta hospitalaria que es algo más que salir a la calle: es un poco más de libertad, un paso más en la lucha.

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