El Valencia sigue inmerso en una importante crisis deportiva y el farolillo rojo de la clasificación de LaLiga está cada vez más cerca. La goleada recibida en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid (4-0) volvió a suponer una mala imagen general del equipo, que no supo ni defender ni atacar. Y si no hubiera sido por el buen hacer de Julen Agirrezabala, la paliza hubiera podido ser histórica.

ttn-25