Lamine played more inside at the Bernbéu / Associated Press/LaPresse / LAP

El Liverpool se gastó este verano casi 500 millones de euros en jugadores de primer nivel como Isak (145), Wirtz (125), Ekitike (95) y Frimpong (40). Reforzaba una plantilla que la temporada pasada ganó la Premier, terminó líder la fase de grupos de la Champions y cayó en un cruce espectacular contra el PSG, que acabaría siendo el campeón de la competición. Este año, por pura lógica, el Liverpool debía ser aspirante y favorito a todo, comerse el campo, avasallar a los rivales. Y, sin embargo, vive una profunda crisis: séptimo en la Premier, eliminado de la Carabao Cup, una sombra del equipo que hace muy poco tiempo fue.

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