La Juventus de Turín denunció este lunes que el futbolista estadounidense Weston McKennie fue víctima de insultos racistas por parte de seguidores del Parma, ubicados en la grada visitante del Allianz Stadium de Turín en el partido que ambos jugaron este fin de semana en la Serie A.
McKennie, que solo disputó los últimos dos minutos de la victoria por 2-0, permaneció en el campo después del encuentro junto a otros compañeros que no participaron, para realizar ejercicios de recuperación, como es habitual.
Fue durante ese entrenamiento, cuando la mayoría de los aficionados locales ya habían abandonado el estadio y los seguidores del Parma aún no habían sido escoltados, que se produjeron los insultos racistas.
“Al término del partido contra el Parma, Weston McKennie fue objeto de expresiones discriminatorias de carácter racista por parte de algunas personas presentes en el sector visitante, mientras se ejercitaba en el campo con los compañeros que no habían participado en el partido”, informó la Juventus en un comunicado.
El club turinés condenó “enérgicamente” lo sucedido y aseguró que colaborará con las autoridades deportivas para identificar a los responsables.
Por su parte, el Parma Calcio también emitió un comunicado repudiando la actitud de sus hinchas:
“Condenamos firmemente cualquier forma de racismo y discriminación, tanto dentro como fuera del terreno de juego. La intolerancia racial, o cualquier otro tipo de comportamiento abusivo, NUNCA es tolerable ni aceptable y debe ser abordada, combatida y condenada en todo momento”, señaló la entidad.
El mensaje concluyó destacando el compromiso del presidente Kyle J. Krause y de todo el club con la promoción de valores como el respeto, la inclusión y la igualdad.
Le cedió el dorsal 16 a Di Gregorio, el favorito de su difunto padre
El centrocampista ha sido objeto de elogios esta semana por su bonito gesto con su compañero, el meta italiano Michele Di Gregorio, con el que cambió el dorsal.
Di Gregorio, que en esta primera temporada como portero del equipo turinés jugó siempre con el 29, convenció a McKennie para que le cediera su dorsal 16. Di Gregorio se lo pidió al ser el favorito de su padre, fallecido cuando él era un niño.
Ya en el Monza, donde el meta dio el salto a la Serie A convirtiéndose en uno de los mejores metas italianos, endosaba el número 16.
McKennie, por su parte, vestirá ahora el número 22.
