Lamine, in Son Moix / D. Barbeito
Justo antes del inicio del partido contra el Mallorca, Hansi Flick, dijo, sobre el terreno de juego, que la pretemporada había sido casi de 10. Minutos después, el equipo lo demostró. Y lo hizo imponiendo un ritmo de juego muy alto, presionando cada vez que el rival tenía la pelota y con un Lamine Yamal inconmensurable que nadie podía frenar. La superioridad inicial fue tan aplastante que dio sus frutos antes del minuto 7.
Una milimétrica asistencia de esas que solo sabe hacer Lamine la aprovechó Raphinha con la cabeza anotando el primer gol de la temporada. Luego, Ferran Torres, marcó el segundo tras una innecesaria polémica arbitral y el partido terminó con las justas expulsiones de Morlanes y Muriqi.
A partir de ese instante, con la victoria en el bolsillo y con toda la segunda parte por delante, los azulgranas se relajaron y el partido parecía más un encuentro de pretemporada que el primero de la Liga. Así que lo mejor fue sumar los tres primeros puntos de la Liga y salir de Son Moix sin que ningún futbolista sufriera alguna lipotimia producto del calor infernal que hacía en Palma.
Debutó en competición oficial el portero Joan Garcia, que apenas tuvo trabajo, pero que transmite seguridad y apunta a que será muchos años el guardameta y lo hicieron también, Rashford y el joven lateral izquierdo Jofre Torrents.
En fin, un partido que solo pasará a la historia por el golazo final de Lamine Yamal y por los esperanzadores primeros minutos de los azulgranas. De cualquier manera, el primero de los tres partidos que el Barça disputará fuera de casa en este inicio de temporada ya está resuelto. La semana que viene toca visitar el estadio del Levante. A priori, otro de esos desplazamientos donde los de Flick no deberían tener problemas.
Quien habrá que ver como resuelve su primer partido de Liga tras una cortísima pretemporada es el Madrid. Osasuna será la primera prueba de fuego para Xabi Alonso.

