The Josep Cubells manager, next to the Myles Cale signing / FCB
Vaya por delante que a Juan Carlos Navarro y a Mario Bruno Fernández les encantan jugadores como Vasilije Micic (cobraba 7,7 millones de dólares en los Suns), Carsen Edwards (revelación de la pasada Euroliga con el Bayern o el exazulgrana Vezenkov (3,7 millones de euros en Olympiacos).
Por eso, todas las críticas hay que hacerlas teniendo muy presente ese condicionante económico que lastra la sección desde que Josep Maria Bartomeu apostó incluso con dinero que no había por un megaproyecto que lideraban los fichajes de Nikola Mirotic, Cory Higgins y Saras en el banquillo.
Hecha esta importante salvedad, casi nada de lo que se baraja me convence. Un tema clave es la edad media de la plantilla, que aumentará con el fichaje por tres temporadas de Tornike Shengelia (34 años en octubre) por el lesionado Chimezie Metu (28), un gran acierto de la dirección deportiva. Y eso que el georgiano se ha salido con la Virtus en los últimos meses.
Vayamos por partes. El Barça sondeó la posibilidad de rescindir los contratos de Willy Hernangómez y de Tomas Satoransky (expiran ambos en 2026). Es decir, que no convence el teórico encargado de llevar la manija y con cierta razón, ya que su final de temporada ha sido lamentable.
Ahí la gran esperanza es Juan Núñez. El madrileño tendría que dar un paso adelante una vez recuperado de su lesión con la ayuda del checo de un Darío Brizuela que se ha consagrado como una de las estrellas del Barça actual y por el añorado Nico Laprovittola, que volverá en pretemporada a unos meses de cumplir 36 años.
Navarro suele empeñarse en determinados jugadores, a los que termina fichando después de varias intentonas. Sucedió con Kalinic, el verano pasado se repitió la historia y ahora vuelve a intentarlo con Will Clyburn (35 años). Es uno de los mejores jugadores que he visto en Europa durante su etapa en el CSKA Moscú… antes de su grave lesión de rodilla.
Clyburn is in Barça’s orbit / EFE
Estuvo bien en la pasada Euroliga con 13,8 puntos de media (34,1% en tiros libres) y +15,2 de valoración, pero desde su lesión ha perdido mucho salto y se dedica más a tirar desde fuera. Les pongo un ejemplo: con la Virtus lanzó 126 triples y tiró 147 veces de dos; en su mejor año en Moscú con título incluido (2018-19), lanzó 99 triples y tiró 243 veces de dos.
Lo del lituano Gytis Radzevicius, si es cierto, me suena a broma pesada. Si el futuro del Barça pasa por un alero lituano de 30 años que milita en el Rytas Vilnius es que los objetivos del equipo habrán cambiado y tocará olvidarse de títulos ni demás gaitas. Y sobre el fichaje del ‘2-3’ estadounidense Myles Cale, pues viene del Trento y no pasó del 31% en triples.
Acabemos por dentro. El estado físico de Jan Vesely a sus 35 años es una incógnita tras permanecer casi inédito los últimos cinco meses, mientras que Willy Hernangómez viene de empeorar su discreta primera temporada. Se sigue echando en falta un interior potente, aunque es cierto que eso se lleva cada vez menos en el baloncesto moderno.
Demasiadas dudas, pocas certezas y muy poco dinero. Ahí está la clave de todo… aunque se pueden hacer las cosas mucho mejor. El mejor ejemplo es Xevi Pujol, quien se va al Baskonia tras realizar un brillante trabajo en la dirección deportiva del BAXI Manresa. ¡La de partidos de la liga francesa que habrá visto!

